La jurista y activista por los derechos humanos Sophie Thonon advirtió que en caso de que el represor Alfredo Astiz obtenga la prisión domiciliara pedirán a Argentina su extradición.

Entrevistada por Víctor Hugo Morales, en París y en exclusiva para El Destape, la abogada de las monjas francesas desaparecidas advirtió que “si Argentina vuelve a la impunidad, vamos a pedir al juez francés que reactive la sentencia en Francia” y así pedir “la extradición de Astiz para que lo presenten de vuelta ante la Justicia”.

Vale recordar que Alfredo Astiz fue condenado a prisión perpetua por los crímenes de lesa humanidad cometidos en la Escuela de Mecánica de la Armada (ESMA), que es uno de los emblemas de la represión de la última dictadura militar y que, sin embargo, fue incluido en el listado de presos que el gobierno nacional considera que están en condiciones de obtener prisión domiciliaria.

La abogada Sophie Thonon, como representante de las familias de las monjas francesas Alice Domon y Léonie Duque, logró la condena perpetua de Astiz en París en 1990, pero no se pudo cumplir porque Astiz no fue extraditado por el gobierno argentino de entonces.

En 2017 Thonon consiguió la extradición del represor ex policía Mario Sandoval, quien en libertad bajo control judicial, se instaló a mediados de la década de los ochenta en Francia y tiene la nacionalidad francesa desde 1997, lo que no impide una hipotética extradición porque no era francés en el momento de los hechos.

Sophie Thonon, actualmente abogada del Estado argentino, contó que Sandoval “está viviendo en Francia desde el retorno de la democracia y se le imputa, entre otros crímenes, el secuestro de Hernán Abriata, que era un joven estudiante de arquitectura, sobre el que cuando le tocó declarar el juicio ante la Corte de Apelación de París, planteó una pregunta muy perversa: `¿Cómo puede ser que una víctima siga desaparecido ahora después de la democracia´?”

La vida de “Churrasco” Sandoval pasó inadvertida en Francia hasta que su foto apareció publicada en Argentina y los padres de Hernán Abriata le identificaron a finales del año 2000.

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