Los constantes aumentos en los servicios públicos, los impuestos, el transporte y otros rubros digitados por el Gobierno ubican a la Argentina entre los países con las tarifas más altas del mundo.

Los tarifazos y la desregulación de precios, como en el caso de la nafta, le quitaron al salario casi un 10 por ciento de poder adquisitivo entre diciembre y enero. Así lo reveló Roberto Navarro El Destape.

Embed

Al evaluar el costo de las tarifas en relación con el salario promedio en el país, el costo es uno de los más altos a nivel mundial, lo que presupone una nueva caída del consumo que se enfrenta a las muy optimistas predicciones de crecimiento que se atreven a anunciar las consultoras cercanas al poder.

Al estilo Cambiemos, Navarro tradujo la pérdida del 9,6 por ciento del salario de los trabajadores en la cantidad de pizzas y empanadas que ya no comerán.