La sesión por el Presupuesto 2019 en la Cámara Alta dio lugar a un debate caliente, en donde se pretendió justificar el recorte en salud, educación y gasto social. Entre otras cosas, el senador Miguel Ángel Pichetto cargó contra el funcionamiento del sistema previsional con un misógino comentario: para él, la jubilación sin aportes benefició a “las mujeres de clase media que toman el té a la tarde”.

"Mucha gente de la clase media argentina se pudo jubilar, pagando abogados: mujeres que toman el té a la tarde fueron y se jubilaron con el sistema ama de casa, qué se yo", sostuvo Pichetto en el debate.

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Esta idea es, como mínimo, engañosa. En primer lugar, por una cuestión de nivel socioeconómico, la cantidad de “mujeres que toman el té a la tarde” representa un porcentaje mínimo de quienes percibieron el beneficio de la jubilación “para amas de casa”, como es conocida popularmente.

Este derecho, no obstante, no sólo corresponde a las mujeres (y algunos hombres) que se dedicaron toda su vida al trabajo doméstico no pago en sus propios hogares, sino también a aquellas que hicieron aportes pero no les alcanzaron los años, o que han trabajado de forma precarizada e informal y cuyos patrones nunca les han hecho aportes, como las empleadas domésticas.

La economista Mercedes d’Alessandro salió a contestarle a Pichetto y explicó por qué este derecho previsional no es un simple “gasto”, ni tampoco aplica sólo para las “mujeres que toman el té”.

“Entre los más de 2 millones y medio de personas que accedieron a jubilarse sin haber completado los 30 años, la mayoría son mujeres. ¿Por qué no completaron los 30 años? Porque las mujeres realizan el 76% de las tareas domésticas y de cuidados no remunerados. Porque antes de los 90, era bajo el porcentaje de las mujeres que trabajaban fuera del hogar, lo ‘normal’ era ser ama de casa”, analizó la titular del medio Economía Femini(s)ta en su cuenta de Twitter.

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Según informó D’Alessandro, “la precarización laboral en Argentina no sólo es estructural, sino que está por encima del 30% hace años”. “Hoy, por ejemplo, el 37% de las trabajadoras tiene empleos informales. Es decir, no hace aportes para su jubilación”, expuso.

“La principal ocupación de las mujeres hoy es "servicios domésticos", en donde son el 98,8% de lxs trabajadores. El 16% de las trabajadoras está en este sector en donde la mayoría es informal, no paga aportes. Además tienen los salarios más bajos de la economía”, planteó la economista.

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