A un año de su creación, la Policía de la Ciudad arrastra 24 denuncias de muertes por gatillo fácil y supera con amplitud las 20 en ocho años que recibió la Policía Metropolitana.

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Los datos surgen de un informe de la Coordinadora contra la Represión Policial e Institucional (Correpi) que evidencia el recrudecimiento de la política represiva de Cambiemos, con consecuencias letales.

La comparación con la fuerza antecesora es contundente: Mientras la Metropolitana acumuló poco más de dos denuncias por año, en su primer año, la actual fuerza de seguridad de la Ciudad ya lleva dos por año.

La Policía de la Ciudad cumple funciones desde el 1° de enero de 2017, luego de que la Legislatura aprobara la unificación de la Metropolitana con la Federal. De esa forma se convirtió en la fuerza con mayor densidad en su área de cobertura: Un policía cada 107 habitantes.

"Cuando se recurre a la militarización masiva de los barrios, como ha hecho el gobierno de Cambiemos desde el minuto cero de su gestión, y además se ordena a los efectivos de esa fuerza de seguridad que apliquen a fondo las herramientas para detener personas arbitrariamente, que intercepten, que pidan documentos, que revisen mochilas, etc., es decir, que tengan una presencia como ellos llaman 'proactiva', que en realidad es una represión mucho más visible y sistemática, se producen dos fenómenos que tienen la misma fuente. Por un lado, más policías en los barrios es más poder de fuego y más casos de gatillo fácil. Por el otro, al crecer también el número de detenciones arbitrarias, se producen también más casos de torturas y, por ende, más casos de torturas seguidas de muerte en las comisarías", explicó María del Carmen Verdú, titular de la Correpi, a Tiempo Argentino.