La habilitación generó controversias. En la provincia de Jujuy, el hijo de Gerardo Morales, Gastón, tendrá a su cargo el primer centro nacional destinado a la cosecha y el estudio del cannabis con fines científicos.

La oposición no solamente reaccionó frente al beneficio que consiguió el hijo de uno de los gobernadores de Cambiemos, sino que teme que la provincia sea un “narcoestado” para inversionistas estadounidenses. La cosecha, ya empezó este mes.

Alejandra Cejas, diputada provincial del PJ, presentó una demanda contra el estado provincial por la empresa de cultivo de marihuana que maneja el hijo del Gobernador Morales. “Hemos tomado conocimiento que la empresa compradora ha cerrado sus negocios en EEUU y se radicará en nuestra provincia en su totalidad para cultivar 15 mil hectáreas en Finca El Pongo”, afirmó.

En este sentido, agregó su preocupación por las familias que trabajan en El Pongo ya que se va a dejar de plantar frutas y hortalizas para cultivar marihuana y convertir a Jujuy en un proveedor mundial de esta droga. “Por esta razón realizamos este planteo legal porque nada tiene que ver el aceite de uso medicinal con lo que esta pasando en Jujuy porque en estas condiciones se quiere convertirlo en un narcoestado”.

La solicitud pasará al ámbito del Superior Tribunal de Justicia provincial, aunque el justicialismo mira de reojo “porque hay ex diputados radicales en funciones”.

Se refiere a la presencia de efectivos de Infantería y del Cuerpo Especial de Operaciones Policiales que, coordinados por el Ministerio de Seguridad de Jujuy, vigilarán “posibles intrusiones por zonas vulnerables”, según describen desde Avatara.

El 4 de febrero, con el visto bueno de Patricia Bullrich, el Ministerio de Seguridad habilitó el primer centro nacional destinado a cosechar y estudiar el cannabis para fines científicos y medicinales.

El mismo está ubicado en la localidad jujeña de Perico, la finca pertenece a Gastón Morales, hijo del gobernador de aquella provincia, Gerardo, que en agosto de 2018 había presentado la solicitud.

La estancia El Pongo, de la firma Cannabis Avatãra, fue el lugar elegido para realizar la cosecha y los posteriores estudios científicos, medicinales y terapéuticos.

Luego de que el gobernador solicitase la autorización, se realizó “un exhaustivo análisis técnico” con “especialistas de la fuerza federal, y se concluyó que el establecimiento contaba con las normas de seguridad necesarias y cumplía con las pautas legales impuestas a nivel nacional y provincial”, según informaron desde la cartera de Seguridad.

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La labor se centrará, de acuerdo a versiones de la empresa, “sobre 15 hectáreas, junto a la compañía estadounidense Players Networks, controlante de Green Leaf Farms Holdins”, una firma “con experiencia en el cultivo y producción de cannabis desde hace 6 años”.

A partir de ahora, efectivos de Infantería y del Cuerpo Especial de Operaciones Policiales (CEOP), coordinados por el Ministerio de Seguridad de Jujuy, vigilarán “posibles intrusiones por zonas vulnerables” de la finca. La habilitación se concedió bajo la Ley 27.350, sancionada en 2017, que dispone el estudio y la investigación del uso medicinal de la planta, sus derivados y tratamientos no convencionales.