Ante las presiones del Fondo Monetario Internacional de acelerar recortes, el Gobierno volverá a acudir a la ANSES para inyectar dinero entre parte de su electorado y calmar parte de las necesidades sociales, así como hizo en las legislativas de 2017. El organismo previsional utiliza hoy el 11% del fondo de los jubilados con fines políticos, lo que le entrega un retorno menor al del mercado. El Ejecutivo no esconde su intención de vaciar la segunda caja más opulenta del país, que planea que desaparezca en poco más de 20 años.

El 11% del Fondo de Garantía de Sustentabilidad se encuentra distribuido entre préstamos a tasas subsidiadas a personas que cobran sus haberes en ANSES y provincias. Esto ofició como una tesorería de Cambiemos para ganar las elecciones legislativas de 2017, un hecho inédito desde que se creó en 2007.

En 2015, el último de la gestión de Diego Bossio, la ANSES entregó 922.424 créditos ARGENTA por $ 12.727 millones. En 2016, ya con Emilio Basavilbaso como director ejecutivo de la ANSES, la cifra disminuyó a la mitad, pero en 2017 se disparó a $ 69.309 millones. Es que el Gobierno amplió el espectro de destinatarios por fuera de sólo jubilados, con lo que se las entregó 3.362.647 de personas, incluidas también a pensionados y beneficiarios de la asignación universal por hijo.

Si bien quienes solicitaron estos créditos lo hicieron principalmente para compensar la caída de su poder adquisitivo por la disparada inflacionaria, el nuevo universo de deudores genera un peligro para el FGS, dado que conlleva un alto riesgo de morosidad. Las jubilaciones duran lo que la vida del beneficiario, pero las pensiones y la AUH pueden terminar antes que ANSES recaude todo el préstamo, por lo que, en un contexto de desempleo, pueden quedar impagas.

Los préstamos a beneficiarios del sistema previsional equivalían a $ 77.763 millones en marzo, el último dato disponible.

Luego de la ley de reparación histórica y el convenio que firmó Mauricio Macri con los gobernadores en 2016, el FGS le entregó créditos a 21 de las 24 provincias, que recién comenzarán a pagar desde 2020. Es para compensar la deuda que el Tesoro tiene con ellas por el 15% de la coparticipación que la ANSES les retiene desde 1992 y que la Corte Suprema de Justicia declaró inconstitucional. Mientras, Nación reduce la quita año a año.

Estos mutuos para financiar sus déficits fiscales se entregan con discrecionalidad a todas menos las tres provincias que iniciaron acciones judiciales: Córdoba, Santa Fe y San Luis. Al resto, el FGS les entregó a marzo de este año ya $ 63.123 millones.

El territorio más beneficiado fue el administrado por María Eugenia Vidal, al que la ANSES le giró 11.111 millones a diciembre. Pese a este suculento ingreso, la gobernadora bonaerense se niega a cerrar paritarias con los docentes, que exigen un sueldo por encima de la línea de pobreza.

Similar situación se da en la Ciudad de Buenos Aires, ya que Macri le entregó a Horacio Rodríguez Larreta $ 3.348 millones y el jefe de Gobierno que habla en pos de la mejora educativa aún no firmó una suba salarial con la totalidad de los gremios de los maestros, que ganan menos de la canasta básica. Además, Jujuy, gobernada por Gerardo Morales, recibió $ 1.437 millones, y Chubut, por Mariano Arcioniy que les paga a los empleados estatales en cuotas, otros $ 800 millones.

Tal como había publicado El Destape en 2017 y luego admitió el secretario de Seguridad Social, Juan Carlos Paulucci, el Gobierno tiene el objetivo de imponer un sistema de capitalización mixta; es decir, el retorno de las AFJP, pero en convivencia con el reparto. Para poder implementarlo, deben vaciar el FGS.

Con la ley de reparación histórica, Macri encontró la excusa perfecta, ya que el Congreso le permitió meterle mano al fondo para pagar las reparaciones históricas. La propia estimación del ente previsional proyecta que en 2040 la que hoy es la segunda caja más grande del país después del Tesoro quede relegada a sólo U$S 5.000 millones. Sin embargo, sólo un puñado de jubilados se adhirieron a esta “reparación”, con lo que el FGS mantiene su opulencia.

Pero los negociados, como los de los fondos comunes de inversión, la venta de acciones por debajo de su precio y el envío de dinero a offshores, además de los préstamos a tasas subsidiadas complementan el vaciamiento del fondo en momentos en que Basavilbaso no publica los movimientos que hace de la caja sino con un semestre de diferencia. Para eliminar el control, el Gobierno también desplazó al titular de la UFISES, Gabriel De Vedia, quien denunció los delitos que comete Cambiemos con el dinero de los jubilados.