A menos de dos meses de la Cumbre del G20 que tendrá lugar en el país, el oficialismo intentará esta semana avanzar con el proyecto que declara por única vez el 30 de noviembre feriado en la Ciudad de Buenos Aires.

Ese día, que será viernes, comenzará la reunión de líderes internacionales y el objetivo del Gobierno es liberar las calles y que circule la menor cantidad de automóviles posible, para facilitar la seguridad.

El diputado nacional del PRO y presidente de la comisión de Legislación General, Daniel Lipovetsky, convocará esta semana a una reunión del cuerpo para firmar el dictamen de la norma, dejándola lista para llegar al recinto.

Se espera que luego el proyecto sea aprobado sin inconvenientes en la siguiente sesión de la Cámara baja, por el momento sin fecha, aunque sería antes del debate del Presupuesto 2019.

La iniciativa, que había sido presentada por el Gobierno en julio pasado, busca que se "minimice el impacto urbano producto de la disminución de la circulación de personas, y que se favorezca la ejecución de todas las tareas que resultan necesarias para el desarrollo exitoso de la cumbre".

La Cumbre del G20 tendrá lugar en el complejo Costa Salguero el 30 de noviembre y el 1 de diciembre, y participarán unas 10 mil personas, entre líderes mundiales, integrantes de las comitivas y periodistas.

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--Un despliegue de seguridad inédito en Argentina--

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El operativo de seguridad del evento incluirá más de 20 mil efectivos de las distintas fuerzas, aviones, barcos, artillería antiaérea, radares, paralización del Aeroparque e inhibición de drones.

A cargo del Comité de Seguridad del G20 está la ministra Patricia Bullrich, y del mismo también participan las carteras de Seguridad, Defensa y Transporte, la Cancillería, la Agencia Federal de Inteligencia (AFI), y las secretarías de Salud y Energía.

Ese órgano mantiene una articulación con las provincias, la Justicia y el Ministerio Público Fiscal, quienes van a estar informados del dispositivo de seguridad: el presidente Mauricio Macri no estará ajeno y estará en "contacto permanente" con la ministra de Seguridad, indicaron fuentes oficiales a NA.

El operativo contará con la presencia de más de 20 mil efectivos de la Policía Federal, la Gendarmería, Prefectura, la Policía de Seguridad Aeroportuaria y la Policía de la Ciudad, quienes estarán a cargo de los tres anillos de seguridad que rodearán al predio de Costa Salguero: los cortes de tránsito serán informados al público 30 días antes.

Las Fuerzas Armadas estarán al frente del denominado "paraguas aéreo": la Fuerza Aérea lo hará con aviones y cinco radares (todos desarrollados o perfeccionados por el INVAP); el Ejército con unidades de artillería antiaérea; y la Armada pondrá sus buques en el Río de la Plata.

En los cielos la actividad se restringirá fuertemente: el Aeroparque Metropolitano permanecerá cerrado entre las 15:00 del jueves 29 de noviembre y las 22:00 del sábado 1° de diciembre, al igual que sucederá con El Palomar, San Fernando y Morón, así como tampoco podrán funcionar los aeródromos ubicados en un radio de 25 kilómetros.

A la vez, el Gobierno incorporó tecnología para inhibir los vuelos de los drones en la zona y habrá aviones AWACS para detectar vuelos de baja cota.

El Aeropuerto Internacional de Ezeiza estará abierto, pero el Gobierno ya advirtió que por la llegada de los mandatarios el funcionamiento "no será normal": en tanto, los vuelos sanitarios en la región custodiada tendrán un protocolo especial.

Buques de varios países participantes del G20 estarán desplegados en aguas internacionales para dar su apoyo en la radarización.

El Río de la Plata será custodiado por unas 23 unidades de distinto tipo de la Prefectura, entre barcos, lanchas y motos de agua.

El operativo de seguridad marcará un hito en la historia del G20: por primera vez habrá equipos de protección QBNR (Química, Biológica, Nuclear y Radioactiva), a cargo de la Gendarmería.

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