Tras la renuncia de Ricardo Lorenzetti a la presidencia de la Corte Suprema de Justicia, desde el Ejecutivo se mostraron cautos con la decisión y aseguraron que es un "acto de democracia" y un cambio "saludable".

Germán Garavano, ministro de Justicia, aseguró que se trata de "un acto de democracia que valoramos que la Corte elija a sus autoridades" y aseguró que el Gobierno destaca "la gestión de Lorenzetti en los últimos años y confiamos en que las nuevas autoridades van a seguir con el trabajo que venían realizando junto al Poder Ejecutivo".

En tanto, Pablo Tonelli, diputado oficialista, manifestó que "una renovación en la presidencia de la Corte Suprema es saludable. El doctor Carlos Rosenkrantz es una persona de bien que va a hacer una buena gestión".

Temprano, Elisa Carrió festejó la salida de Lorenzetti y aseguró que "lo vengo denunciando durante y antes del gobierno de Cambiemos. Hace diez años que lo vengo denunciando. Terminó la impunidad y la extorsión".