La actriz Valeria Bertuccelli rompió el silencio sobre el maltrato que sufrió por parte de Ricardo Darín durante el desarrollo de la obra "Escenas de la vida conyugal". “Hablé porque empecé a sentir que me pesaba lo que había pasado, que fue tema de terapia mucho tiempo, años", expresó.

En diálogo exclusivo con la periodista Florencia Monfort para el diario Página/12, Bertuccelli relató la violencia que significó trabajar con Darín, al tiempo que describió cómo vivió el proceso personal de exponer su historia: "Desde que terminé el teatro este es un tema que me atravesó, no hablar me pesaba más que hablar, venga lo que venga”.

En la extensa entrevista, la actriz explicó el tenso clima que se vivía en el teatro: insultos constantes, su compañero tiraba cosas por el aire y después le pedía disculpas, aunque volvía a reiterar su comportamiento. "Es un problema de género, a un tipo no le hubiera pasado lo que me pasó", sentenció.

"Trabajaba en situaciones muy tensas: con gritos, puteadas, pésimo clima de trabajo"

"Trabajaba en situaciones muy tensas: con gritos, puteadas, pésimo clima de trabajo. Alguna vez escuché decir a alguien en la tele 'ay, pero por unos grititos' y pensaba que naturalizar eso, ese maltrato, es un error enorme. Nadie puede hacer su trabajo entre gritos e insultos", manifestó.

En otro fragmento del diálogo, la actriz contó una situación donde Darín la empujó con fuerza: "En una escena había un empujón y me empujó más fuerte de lo que debería haberlo hecho. Si yo te empujo más fuerte de lo normal cuando ya hicimos esa escena mil veces, te pido disculpas enseguida. En ese momento, había una tensión tremenda, mi cuerpo estaba lejos de estar flojo y me asustó ver que se llegara a eso. No fue el golpe en sí mismo sino llegar a eso".

Asimismo, Bertuccelli habló sobre las actrices que salieron a respaldar a Darín: "Me dolió. Porque aparte ninguna estuvo ahí. Pero más allá de eso no quiero de ninguna manera verlas como enemigas. Entiendo que es como funciona el patriarcado: romper lazos de solidaridad entre las mujeres".

Y concluyó: "Siento que me queda gigante la palabra feminista pero voy entrando y fue lo que me sostuvo, desde directoras, actrices, periodistas, mujeres en la panadería. No me pasó que una sola persona en la calle me dijera 'no me gustó lo que dijiste'. Yo ya me siento rodeada por el escudo feminista".