La ex presidenta y actual senadora Cristina Kirchner presentó ante la Justicia Federal un escrito en el que denuncia una serie de “gravísimas irregularidades” respecto a la causa de los cuadernos del chofer, por la cual fue citada a declarar en Tribunales por el juez Claudio Bonadío, “dado que los expedientes que” le “arma carecen de todo contenido jurídico”.

“Ahora, con el dólar ya rozando los 40 pesos, me llama a indagatoria por séptima vez. Digo yo… ¿Y si prueban con gobernar? Recibieron un país desendeudado, administran la Nación, PBA y CABA, una parte importante de la oposición les votó todo lo que pidieron, cuentan con un poder judicial adicto, blindaje mediático, establishment entusiasta y, así y todo, en menos de tres años han llevado el país al abismo”, cuestionó la ex mandataria por su cuenta de Facebook.

En el escrito, entre otras cosas, sostiene que “la investigación se originó a través de una prueba obtenida de manera ilícita, ya que los famosos cuadernos, que en rigor de verdad no son cuadernos sino simples fotocopias, fueron aportados en contra de la voluntad de quien ahora es reputado como su autor”.

Además, acusa a Bonadío y al fiscal Carlos Stornelli de llevar a cabo “una escandalosa maniobra de fórum shopping” y que, de acuerdo a la Constitución Nacional, no puede ser juzgada por un “juez enemigo”.

Por otra parte, consideró “inédito y de características escandalosas” que, por la ley del arrepentido, “quienes confiesan supuestos delitos que habrían cometido se van a su casa y quienes defienden su inocencia quedan presos”. “Dentro del capítulo de los “liberados”, aparentemente merecen un premio mayor quienes de cualquier manera puedan atribuirme algo que se parezca a un delito. En definitiva ni siquiera en tiempos de la inquisición se atrevieron a tanto”, manifestó.

“Se vulneró de manera descarada la regla constitucional que prohíbe perseguir a una persona dos veces por el mismo hecho (ne bis in ídem). En mi caso, tal violación se ve multiplicada pues soy perseguida simultáneamente en cuatro causas por la misma supuesta asociación ilícita en la cual, naturalmente, siempre se me asigna el carácter de jefa”, puntualizó, en referencia a las causas de “Dólar futuro”, “Los Sauces” y el “Memorándum con Irán”, sumada a “la de los cuadernos”.

También consideró que el fiscal Stornelli “carece de toda objetividad”, ya que “según sus propios dichos se atribuye la facultad de repartir ‘sortijas’ protectoras para no resultar detenido”.

Kirchner, de esta manera, reiteró su “negativa de manera categórica y terminante de haber formado parte de algún tipo de asociación ilícita, así como también de haber cometido delito alguno”, y volvió a insistir en que “de manera ilegal e inexplicable” se privó a su abogado Carlos Beraldi a participar los allanamientos a su departamento.

“La investigación dirigida deliberadamente en mi contra, a pesar de haber arrasado todas y cada una de las garantías que hacen al debido proceso legal, no ha conseguido ni siquiera una mínima prueba que acredite los delitos que calumniosamente se me atribuyen”, subrayó y, a pesar de todos estos “abusos judiciales” se puso “a disposición de la justicia”.

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