Un custodio presidencial de la Primera Dama, Juliana Awada, almorzaba en su auto junto a su esposa en el barrio porteño de Caballito cuando dos asaltantes intentaron robarles. El agente se identificó y disparó a la cara de uno de ellos.

El cabo, de nombre Ulises Iván Chavez Molinas, estaba junto a su esposa Florencia, con quien habían retirado un cheque de una compañía de seguros en el microcentro. De allí fueron a comprar el almuerzo a un local de comida rápida, en el barrio de Caballito, y se quedaron a comer a bordo del auto.

En ese momento, dos asaltantes aparecieron por los costados del coche. Uno de ellos hizo estallar el vidrio del acompañante, del lado donde estaba sentada la mujer. Y casi simultáneamente, otro hizo lo mismo del lado donde estaba Molinas, que estaba de franco y sin el uniforme.

Uno de los ladrones comenzó a forcejear y a golpear a Florencia, con la idea de quitarle su cartera. Mientras el custodio de Awada luchaba contra el otro hombre, se identificó como policía y allí mismo sacó su pistola reglamentaria Glock 9 milímetros y disparó contra el asaltante. La bala dio en la cara del ladrón, quien cayó al suelo. Inmediatamente, su cómplice huyó con la cartera de la esposa del agente.

Según las primeras investigaciones, hechas por la fiscalía porteña N° 31, a cargo de Marcelo Solimine, los ladrones habrían llegado hasta el auto de Chavez Molinas en una moto, y habrían estado acompañados por otros cómplices a bordo de al menos una moto más.

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