Desde que el ex titular de la Sociedad Rural Argentina, Miguel Etchevehere, asumió la Secretaría de Agroindustria, se desplegó un brutal ajuste en cada área hasta llegar a 900 despidos este año. Ahora, los trabajadores denuncian el riesgo que corren debido a que el recorte afecta al área de atención médica que los deja desprotegidos ante cualquier accidente o problema de salud que puedan tener.

El martes por la tarde, el jefe de ceremonial, Roberto Billard, de la Secretaria de Agroindustria murió de un ataque al corazón. “De casualidad”, el único médico que quedó luego del recorte en el área lo llegó a asistir, pero era demasiado tarde. Ante esta situación, los trabajadores denunciaron las consecuencias del brutal ajuste en Agroindustria.

“De 4 médicos que teníamos para atender y cubrir en todo el día, solo dejaron a uno mientras que el servicio médico solo atiende hasta las 14.30. Antes teníamos cobertura todo el día de la jornada laboral para cualquier cosa que le pase el laburante, no pueden ser asistido porque la cobertura no está en el turno tarde”, advirtió el delegado de ATE en Agroindustria Sebastián Rivera en diálogo con El Destape.

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Y relató: “El martes pasó la desgracia de que a un compañero, Billard le agarró un infarto en su lugar de trabajo y el único médico coordinador que siguió laburando de casualidad estaba y lo pudo asistir pero no reanimar. Podría no haber estado el médico por todas las funciones que debe cumplir ahora que despidieron a los otros tres médicos y eso hace que no pueda faltar nunca, laboralmente hablando, porque no hay otro”.

Al respecto, el delegado advirtió que “efectivamente hay un ajuste definido y las consecuencias es que ante cualquier situación como la que pasó el martes, nadie puede pasar por una urgencia o dar una mano médica”.

En un comunicado, la secretaria de Agroindustriaadelantó que “reducirá $49 millones durante el 2018, distribuidos en una revisión de gastos de estructura edilicia en delegaciones del interior, viajes, viáticos, disminución de la flota vehicular, revisión de contratación de servicios, como así también reducción de alquileres, telefonía, servicios de mensajería y correo”.

Lo cierto es que lo que ellos llaman “revisión de gastos”, es un brutal ajuste que trae como consecuencia que los trabajadores queden expuestos ante una emergencia.