Tras los continuos fracasos en sus intentos por contener la inflación, el Gobierno desempolvó el manual de política neoclásica. Además de anunciar el aumento en el préstamo del FMI a U$S 57.100 millones, planificaron una suba del dólar y una suerte de convertibilidad, que profundizarán la recesión más allá del 2,4% reconocido el mes pasado.

El ministro de Hacienda, Nicolás Dujovne, y la directora gerenta del FMI, Christine Lagarde, acordaron incrementar el crédito condicionado a la Argentina en U$S 7.100 millones y un adelanto en los desembolsos para 2018 y 2019 de U$S 19.000 millones.

Inmediatamente después, Guido Sandleris estrenó su primera conferencia de prensa como presidente del Banco Central para explicar las nuevas pautas que regirán el accionar de la autoridad monetaria desde el jueves. En primer lugar, anunció un control estricto sobre los agregados monetarios. No emitirá más billetes en lo que resta de la gestión de Mauricio Macri. Esto tendrá un impacto contractivo en la actividad, más por la inflación que superará el 42% este año.

Las recetas neoclásicas indican que la cantidad de billetes y monedas en circulación son el único factor que impacta en la suba de precios. Pese a que el Gobierno consiguió que haya sólo un leve incremento de la base monetaria, esto no morigeró la inflación sino, por el contrario, contribuyó a que Argentina ingrese en una etapa de estanflación.

Una similar fue la guía que siguió Domingo Cavallo durante la convertibilidad de la presidencia de Carlos Menem. No emitió pesos mucho más allá de la cantidad de reservas internacionales en las arcas del Banco Central.

Además, Sandleris comunicó que dejará de intervenir en el mercado cambiario siempre que el tipo de cambio flote dentro de una banda, que este mes estará entre $ 34 y $ 44. Estas cotizaciones ascenderán 3% mensualmente hasta fin de año, lo que llevará el dólar a $ 48,08 en diciembre.

El precio de fin de año conllevará una nueva devaluación de al menos el 20% respecto al tipo de cambio actual, lo que impactará de lleno en la descontrolada inflación.

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