El escándalo por los aportantes truchos a la campaña de Cambiemos no parece detenerse y los casos se multiplican semana a semana: como resultado del millón y medio de búsquedas y de las millones de interacciones en las redes sociales y la web, ya hay más de 1200 casos de financistas fantasma que fueron identificados.

Sin embargo, eso no es todo: el 94% de los supuestos contribuyentes figuran como afiliados al PRO que preside María Eugenia Vidal en la provincia de Buenos Aires, lo que compromete seriamente a la gobernadora de cara al futuro, ya que resulta la principal responsable del partido donde hoy hay miles de militantes falsos a los que le falsificaron la firma y los hicieron pasar como aportantes.

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Sobre un muestreo de los primeros 1200 relevados por este medio, 1128 se encuentran afiliados al PRO, según el padrón oficial que entregó la fuerza a la Cámara Nacional Electoral. Pero eso no es todo, otro de los datos llamativos que encontró El Destape no es solo la gran cantidad de efectivo que se recaudó ($76.373.000) ni la de aportantes sino también la enorme cantidad de aportes que hicieron: según informó Cambiemos, 4.511 personas realizaron 12.066, más de 3 aportes cada uno, un dato más que llamativo.

A su vez, El Destape logró desglosar la afiliación política de cada uno de ellos, y el resultado fue sorpresivo: los afiliados al PRO aportaron $45.486.100. Es por eso que la Justicia, que ya comprobó que el 99% de los primeros 200 casos señalados por este medio figuran empadronados en el partido de Vidal, tiene en la mira el origen de al menos esos 45 millones.

De confirmarse esto, las consecuencias para la gobernadora de la Provincia podrían ser las peores: como presidenta del PRO, enfrentaría una condena que podría dejarla inhibida de participar para ocupar o ejercer cargos públicos por entre 6 meses y 10 años, tal como establece la propia ley de Financiamiento Electoral. Y la misma suerte correría su Contadora General y Tesorera del PRO, María Fernanda Inza.

Pero eso no es todo: el propio PRO podría perder el sello y la personería en Buenos Aires, dado que tiene un altísimo porcentaje de afiliados falsos, a los que no solo les debió falsificar la firma y los datos para empadronarlos, sino que también los hizo participar de la campaña financiera, anotándoles generosas contribuciones a personas humildes que viven en villas y barrios humildes del conurbano bonaerense.

Después de 32 días, la gobernadora María Eugenia Vidal se hizo eco de la investigación de El Destape, que reveló más de 1.200 casos de personas a las que le robaron la identidad, en su gran mayoría beneficiarios de planes sociales, para ser anotadas como financistas de la campaña de Cambiemos en la Provincia, y decidió despedir a la Contadora General y amiga personal de su vida, Fernanda Inza, a quien había designado hace solo una semana en el cargo, aún cuando el tema ya había sido dado a conocer.

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