El secretario de Estado de Estados Unidos, Mike Pompeo, convocó al Consejo de Seguridad de la ONU esta tarde para discutir la situación que atraviesa el Gobierno de Venezuela y dar lugar a la exigencia de la Unión Europea para que el Gobierno de Nicolás Maduro convoque a elecciones en 8 días.

En medio de una tensa discusión, los representantes de Rusia acusaron al Gobierno estadounidense de orquestar un golpe de Estado contra Maduro.

Al respecto, Pompeo tomó la palabra al comienzo del debate y acusó que "Maduro tiene la responsabilidad de la crisis en Venezuela”, a su vez que reconoció que Juan Guaidó “es el nuevo presidente”; dejando de lado las ilegalidades de la cuestión ya que el diputado venezolano se autojuramentó mandatario.

Tras su intervención, en diálogo con periodistas, pidió a todos los países finalizar las transacciones financieras con el gobierno chavista: "Esperamos también que cada una de esas naciones se aseguren de desconectar sus sistemas financieros del régimen de Maduro y permitan que los activos que pertenecen al pueblo venezolano vayan a los legítimos gobernantes de ese Estado".

Asimismo, afirmó que “Estados Unidos está ayudando a recuperar un futuro brillante para Venezuela" y marcó que hay dos caminos: "Estar con la libertad o con Maduro y su caos".

Bajo la misma línea, su par de Reino Unido, Alan Duncan, apuntó que "Maduro es el responsable de la destrucción del país" y enfatizó que “la Asamblea Nacional es la que está en mejor lugar para llevar a la democracia a Venezuela. Juan Guaidó es el hombre acertado para Venezuela”.

En tanto, el representante de Rusia, Vasili Nebenzia, ratificó el apoyo del Gobierno de Vladimir Putin al presidente Maduro: "No tenemos duda en cuanto a que la reunión de hoy se ha convocado con un único propósito: seguir desestabilizando Venezuela".

"Estados Unidos busca seguir desestabilizando a Venezuela para imponer su receta. Y esta reunión es un elemento más para cambiar al poder en aquel país. Esta injerencia flagrante de EEUU en asuntos internos no es nueva. Creen que Latinoamérica es el patio trasero donde pueden hacer lo que les dé la gana", disparó.

En tanto, la delegación china también respaldó al régimen chavista: "Apoyamos los esfuerzos del gobierno venezolano por defender la soberanía, independencia y estabilidad del país. Todos los países deben acatar los principios de la carta de la ONU, en particular el derecho internacional, como la no injerencia y el respeto de la soberanía".

Luego llegó el turno de Jorge Arreaza, canciller venezolano, quien advirtió: "Estados Unidos no está detrás del golpe de estado, está delante, está a la vanguardia. Da y dicta las órdenes, no solo a la oposición venezolana sino también a los estados satélites de Estados Unidos en la región".

"¿Dónde está la legalidad de la autoproclamación de un señor que no fue electo por nadie como presidente ni juramentado ante ninguna institución?", replicó.

Después, Arreaza desafió a la comunidad internacional: "Demuestrénme que hubo fraude"; denunció que hay un "muro ideológico" y rechazó el ultimátum de elecciones dado por Europa.