Los productores de maíz aumentaron sus ganancias en dólares un 73,7% respecto del año pasado

La Mesa de Enlace lanza un lockout patronal de tres días a pesar de que, según las publicaciones del sector, incrementaron sus ingresos de forma extraordinaria. El maíz, que se usa para engorde del ganado, es el que impulsó el aumento del precio de la carne.

06 de enero, 2021 | 08.57

Con valores internacionales cerca de sus máximos históricos y con una cosecha nacional que por primera vez superó a la de soja, principal cultivo exportable argentino, la campaña de maíz cerró el año pasado con un margen bruto por hectárea un 73,7 por ciento por encima de la campaña anterior (2018/19). El último informe interno del sector, que sirve de referencia a la cadena agropecuaria, advierte que la ganancia en dólares para la zona núcleo (norte de Buenos Aires y sur de Santa Fe y Entre Ríos), donde los rindes se acercan al promedio histórico de 95 quintales por hectárea, asciende a 853 dólares, derivado de costos totales por 484 dólares e ingresos netos de 1337 dólares

Los negocios de Santa María con Clarín y Cambiemos

La mejora en las condiciones externas e internas derivaron en una abultada ganancia que se disparará en los primeros meses de este año frente a valores en la Bolsa de Chicago de hasta 191 dólares por tonelada para entrega desde marzo.

Los rindes de la campaña 2019/20, de la cual queda un remanente por vender que el Ministerio de Agricultura pretende se asegure al mercado interno, se calcularon con un dólar promedio de 86,50 pesos y un precio para el maíz de 182 dólares, casi diez dólares menos que la cotización actual del cereal. Dado que faltan tres meses para el inicio de la nueva cosecha, que comienza en marzo, el remanente a exportar se haría a los valores actuales de la cotización internacional, con un alto impacto en la cadena de alimentación de animales, elevando el costo de la producción de carne y huevos en la mesa de los argentinos. 

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La intención de suspender hasta marzo nuevos embarques busca asegurarle a la cadena de producción cárnica el insumo sin el cimbronazo de precios que anticipa el mercado para los próximos meses. 

La crema del negocio

La eliminación de los derechos de exportación a todos los granos durante el macrismo, con excepción de la soja, hizo virar el negocio agropecuario a otros cultivos. Esto favoreció directamente la producción de maíz, con un mundo ávido por el cereal. La mira estuvo siempre enfocada en la exportación de los granos. Los cambios se hicieron evidentes desde el 2018 y se mantiene la tendencia a la fecha.

Entre las sorpresas que deparó el 2020, se destaca que por primera vez en más de 20 años, la soja dejó una producción menor a la del maíz. La Bolsa de Cereales de Buenos Aires estimó en 50 millones de toneladas la producción de maíz comercial, sin contar el grano producido y que los productores destinan a alimentar ganado. Las soja promedió las 49 millones de toneladas.

Para un campo de 200 hectáreas en la zona núcleo, donde se alcanzan rindes de entre 80 y 95 quintales la hectárea, el margen bruto de la última campaña (2019/20) fue de 491 dólares por hectárea, que al tipo de cambio promedio llegó a los 20.462 pesos. Estos valores representaron un margen de hasta 102 por ciento sobre los gastos laborales e insumos, lo que implica que duplicó los costos, según informe el Ministerio de Agricultura.

El último relevamiento de la revista especializada Márgenes Agropecuarios, al que la publicación autorizó a su acceso a El Destape, revela un margen (a precios de abril de 2021; es decir, plena cosecha de maíz (2020/21) de 853 dólares la hectárea, un 73,7% en moneda dura por encima del rinde de la campaña anterior. 


Por su parte, el cálculo de margen bruto de Ghida Daza para el maíz es de 31.517,6 pesos, un 54 por ciento por encima de la campaña 2018/19 (para un precio promedio de 143,19 dólares a inicio de 2019), según la Cámara Arbitral de Cereales.

"El rinde promedio nacional se ubica en 92,1 quintales por hectárea (levemente por debajo de 2018/2019). Bajo este escenario mantenemos la proyección de producción en 50 millones de toneladas", señala un informe de la Bolsa de Cereales de Rosario. "Los rendimientos relevados superan el promedio de las últimas cinco campañas. Hacia las zonas Oeste de Buenos Aires-Norte de La Pampa, Cuenca del Salado y el Centro de Buenos Aires la recolección progresa brindando buenos rindes", agrega el informe del cierre de la campaña de la entidad rosarina. 

El Ministerio de Agricultura suspendió la semana pasada la registración de Declaraciones Juradas de Venta al Exterior (DJVE) de maíz con fecha de embarque anterior al 1° de marzo próximo, cuando arranca formalmente la nueva campaña 2020/21 del cereal. Esta suspensión temporal, que despertó la ira tractorista de las corporaciones agropecuarias, busca asegurar el abastecimiento interno del grano para su uso en la alimentación de animales para consumo doméstico.

Hasta que el chancho vuele

Los productores de carne habían justificado la escalada en el precio de sus productos en el alza internacional de los granos que utilizan para el engorde La posibilidad de asegurar el abastecimiento iría en ese sentido, ya que evita al productor, en caso de faltante, tener que importar granos. El maíz es utilizado como materia prima en sus procesos de transformación, básicamente para la producción de proteína animal como carne de cerdo, pollo, huevos, leche y feedlot (engorde a corral).

Hasta el momento se lleva autorizada la exportación de 34,23 millones de toneladas de maíz de la campaña 2019/20, sobre un total teórico exportable de 38,50 millones de toneladas, es decir que se ha cumplido con el 89% del mismo. Las 4,27 millones de toneladas restantes quedarían disponibles para el consumo interno.

Sin un esquema de retenciones integral, tanto para la exportación como la importación de materias primas, es imposible desacoplar los precios internos de las oscilaciones externas. La carne, a diferencia de la soja, no tiene una cotización internacional de referencia, pero aún así se rige como si lo fuera. En este caso, la restauración de un umbral de retenciones más acorde a los altos valores históricos que muestran los granos podría ser una herramienta fundamental para desacoplar precios internos respecto de las cotizaciones internacionales. 

Este año los granos lo iniciaron en alza. "En la primera jornada del 2021, se registró un nivel de actividad estable con una menor cantidad de ofertas abiertas de compra que la última rueda de negocios. En los cereales, destacó el rol del maíz como el mercado más dinámico durante buena parte de la sesión de operaciones. Asimismo, dicho cereal presentó subas en la mayor parte de las posiciones abiertas de compra", explicó la bolsa rosarina. 

En la pizarra del Mercado de Chicago, el precio del maíz para entrega en marzo próximo se ubicó en los 190,8 dólares la toneladas, avanzando a 191,1 para los embarques de mayo. "En maíz registró subas ante la reciente suspensión de ventas externas del maíz 2019/20 en Argentina hasta el 28 de febrero", justificó la entidad, aunque la escalada de precios ya venía desde mediados del año pasado.  

Sin embargo, por los faltantes típicos de este momento de la cosecha, por el maíz con entrega en este mes se ofrecieron hasta 200 dólares la tonelada, un pingüe negocio para los productores y exportadores pero la ruina para la mercado doméstico por su traslado a los precios internos. Entre los factores que pujan por el precio se encuentra la falta de agua, que está complejizando la situación del maíz en zona núcleo. El déficit hídrico está jugando un rol central, que será difícil de revertir y seguirá empujando los precios al alza.

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