La producción automotriz se desplomó en el cuarto trimestre y cayó en 2025

También se registró una debacle en la cantidad de patentamientos hacia el final del año y un derrumbe en las exportaciones.

06 de marzo, 2026 | 08.46

La producción automotriz argentina cerró 2025 con una caída del 3,1%, luego de un fuerte deterioro hacia el final del año, ya que en el cuarto trimestre la actividad se contrajo 22,6% interanual, junto con una debacle en la cantidad de patentamientos.

Esto se debió a que el sector se vio impactado por el cese productivo de tres modelos nacionales —Nissan Frontier, Renault Alaskan y Volkswagen Taos— y por el derrumbe de las exportaciones hacia Brasil durante el segundo semestre, advirtió un informe de la consultora IES.

De esta manera, el sector no logró cumplir con las expectativas de producción para el año. Mientras se proyectaban unas 550.000 unidades, finalmente la producción se ubicó en 490.876 vehículos.

Debacle en los patentamientos de autos

En contraste, el mercado interno mostró un desempeño más favorable. Las ventas de 0 km alcanzaron 611.103 patentamientos, el mejor registro desde 2018. Sin embargo, la evolución fue de mayor a menor a lo largo del año, afectada por la pérdida de dinamismo de los salarios y por el menor acceso al financiamiento.

Durante la primera parte de 2025, la mejora en las ventas estuvo impulsada por la recomposición de la oferta tras la apertura comercial y por una baja de los precios en términos reales, que permitió dinamizar el mercado. No obstante, hacia la segunda mitad del año la tendencia comenzó a revertirse.

Las listas de precios volvieron a subir por encima de la inflación luego de la depreciación del tipo de cambio entre julio y agosto y del aumento de la incertidumbre vinculada al proceso electoral. Entre octubre y diciembre, los precios minoristas de los autos aumentaron 12,9% en la Ciudad de Buenos Aires y 10,3% en el Gran Buenos Aires, mientras que la inflación del período fue del 7,9%, según el INDEC. En dólares, los valores de los vehículos se ubican en niveles elevados respecto del promedio de la última década.

En el frente externo, el sector logró cerrar el año con un saldo comercial apenas positivo de 5 millones de dólares, aunque el resultado implica una caída de 99,9% respecto de 2024. La moderación en el crecimiento de las importaciones —que totalizaron USD 7.598 millones— permitió compensar parcialmente el débil desempeño exportador. Las ventas externas, con fuerte dependencia del mercado brasileño, sumaron USD 7.603 millones, con una baja anual de 3,1%.

Perspectiva pesimista de la industria automotriz para 2026

De cara a 2026, las perspectivas del sector son más complejas. El informe anticipa una nueva caída de la producción, que podría ubicarse en torno a 460.000 unidades, un nivel similar al registrado en 2018 y que implicaría un descenso cercano al 10%, principalmente concentrado en el segmento de automóviles.

El inicio del año ya refleja ese escenario. En enero, las ventas de vehículos registraron una caída interanual del 4,9%, en un contexto marcado por el estancamiento de los ingresos reales de los hogares y por un acceso más restringido al crédito, producto del aumento de las tasas de interés y del crecimiento de la morosidad en el sistema financiero.

“Estamos ante una reconfiguración de la estructura del mercado automotor producto de la apertura comercial. El modelo de bajo nivel de ventas y márgenes de ganancia extraordinarios registrado hasta 2023 está dando paso a una dinámica de mayor escala de ventas de 0 km, pero con márgenes de rentabilidad más acotados”, sostuvo Federico Zerba, jefe sectorial de IES.