La construcción continúa batiendo récords, pero con menor empleo registrado y salarios

Los últimos datos relevados demuestran que sigue fuerte el ritmo de actividad en la construcción, pero con una mayor tasa de explotación de los obreros.

05 de septiembre, 2022 | 00.05

Son dos caras de la misma moneda. Un sector de la construcción que sigue dinámica y generando empleo, pero funciona con menor personal registrado, es decir con mayor tasa de explotación, porque también sus salarios son más bajos. Esta tendencia, como en otras actividades, marca una nueva fase en el modelo económico nacional, luego del aumento de la actividad, el empleo, y los salarios durante todos los gobiernos kirchneristas, y la caída de todos estos índices en el promedio de los cuatro años de Cambiemos.

En cifras, el Centro de Estudios para la Producción (CEP-XXI) del Ministerio de Desarrollo Productivo, informó que la construcción registró el mayor nivel para un mes de junio desde 2012, al crecer un 7,2 por ciento interanual y un 17,5 por ciento frente al mismo mes de 2019. Pero también los datos correspondientes a julio demuestran que se sostendría la tendencia, pues de acuerdo al Índice Construya, que mide el nivel de actividad de once empresas representativas del mercado de la construcción, esta actividad creció 8,4 por ciento interanual, anotando así el máximo valor de la historia en la serie sin estacionalidad.

Además, agregaron que, mientras las entregas de materiales relacionados a obras privadas se sostuvieron en niveles máximos hasta el séptimo mes del año, según la Asociación de Fabricantes de Cementos Portland, los despachos de cemento de julio mostraron una continuidad de la tendencia alcista, con una suba del 9,4 por ciento interanual, los más altos desde al menos 2004 para dicho mes.

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Empleo, la otra cara

Los últimos datos difundidos por el Instituto de Estadística y Registro de la Industria de la Construcción (IERIC) para el sexto mes del año informan el número de puestos de trabajo formales en la construcción llegó a 393.577. Esto es un 20 por ciento al registro de junio de 2021, pero, según sostuvo el informe, pese a la intensidad de la recuperación frente a los años 2020 y 2021, el nivel de empleo registrado en junio de 2022 aún se encuentra un 2,3 por ciento por debajo del promedio correspondiente a igual mes de los años 2008 a 2019.

De hecho, pese a que la actividad está tocando récords, los trabajadores registrados de la industria de la construcción, cerca del 30 por ciento del total, son cerca del 10 por ciento menos que el pico de 433.000 puestos que existían a noviembre de 2017, en la medición desestacionalizada.




E incluso, para junio de aquel 2017, según este mismo organismo el salario promedio de un obrero era de 14.229 pesos, mientras que en junio de este año los trabajadores de la Industria de la Construcción percibieron un salario promedio de 138.229 pesos. Es decir, cerca del 900 por ciento más, pero frente a una inflación acumulada del 6.900 por ciento.

Así, la construcción se convierte en otra de las actividades que, al mismo tiempo que produce una generación virtuosa de empleo, opera una redistribución regresivsa del ingreso. Según señalaron a El Destape desde el Centro CIFRA de a CTA, los trabajadores aportaron 7,6 billones de pesos extras al capital en los últimos cinco años, de los cuales 3,5 billones correspondieron al período comprendido entre 2017 y 2019 y un monto aún mayor, 4,1 billones, a los años 2020 y 2021, producto de una redistribución regresiva del ingreso. 

Esta redistribución implicó que los trabajadores obtenían el 46,4 por ciento del PBI y los empresarios el 51,8 en 2017, pero descendieron al 43,1 y ascendieron al 54,3, respectivamente, en 2021.   

Otras razones para una suba

Sin dudas, la baja del costo laboral es uno de los elementos que impulsa la construcción, aunque no es el único. Según plantean desde Construya, el aumento del dólar blue “hace que la construcción de viviendas y la confianza en el ladrillo se empoderen con mayor fuerza”.

Agregaron, además, que, con la actual depreciación del peso, invertir en refacciones de la vivienda o bien comprar en pozo con los proyectos que ofrecen viviendas a pagar en cuotas indexadas por el Índice de la Cámara Argentina de la Construcción (CAC) es para muchos la mejor opción para defender el refugio del dinero, ya que los costos para edificar medidos en dólares siguen siendo bajos. Estos promedian 750 dólares por metro cuadrado cuando en 2017 eran de 1.300, y los pesos que se destinen también se “dolarizan” a futuro.

En este sentido, citaron a la Constructora Nocito que afirmó que “actualmente en distintos puntos de la ciudad de Buenos Aires hay más de 15.000 viviendas en obras y todas siguen a buen ritmo”.

Otro de los elementos que citaron para la protección del actual boom es el hecho de que el Senado aprobó la prórroga del Blanqueo que permitirá que ahorristas con dinero no declarado puedan destinarlo a obras de viviendas que actualmente tienen un grado de avance inferior al 50 por ciento.  

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