El titular de la Sedronar, Juan Carlos Molina, pidió "dar un golpe de timón" en la lucha contra las drogas y "dejar de redactar documento tras documento" sin lograr efectos. "Droga y delito no están automáticamente asociados", sentenció.

"Más allá de los distintos enfoques o perspectivas, deben ser los derechos humanos el eje para el desarrollo de políticas de drogas más humanas y eficaces diseñadas e implementadas teniendo en cuenta la evidencia científica, los principios de salud pública y bienestar de las personas y sus comunidades", sostuvo Molina en Viena, Austria, donde encabeza la delegación argentina que participa de la 58° sesión de la Comisión de Estupefacientes de la ONU.

En este encuentro, las máximas autoridades en materia de estupefacientes de todos los países miembro están trabajando fuertemente de cara a la Sesión Especial de la Asamblea General de las Naciones Unidas sobre el Problema Mundial de las Drogas (UNGASS), que en 2016, evaluarán los avances realizados desde 2009 y se abrirá el debate para nuevos planteos y posicionamientos sobre esta problemática.

Durante su intervención, Molina pidió "empezar a transformar realidades y dejar de redactar documento tras documento ya que la actualidad de nuestros pueblos nos obliga a dar ese golpe de timón" y agregó: "Este es un proceso que nos exige un profundo cuestionamiento de nuestras aparentes certezas en relación al sistema actual de fiscalización de drogas".

"Muchos de nosotros –continuó el titular de la Sedronar– estamos convencidos de que droga y delito no están automáticamente asociados y, sin embargo, todavía no hemos logrado que este aspecto puntual sea tratado en distintos programas y en distintas agencias especializadas de las Naciones Unidas".

"Para hacerlo quizás debemos prestarle más atención a las iniciativas de los gobiernos nacionales que buscan abordar de manera diferenciada los distintos eslabones de la cadena, combatiendo al narcotráfico con medidas duras y optando por el fin de la criminalización y del encarcelamiento que incrementa los daños a la salud y estigmatiza y segrega a poblaciones vulnerables y usuarios de drogas", agregó.

En ese sentido, señaló que "la Argentina implementa una nueva mirada en las políticas nacionales en materia de drogas que cambia la centralidad desde las sustancias a la persona, como sujeto de derechos, y sus vínculos y relaciones con la sociedad y las cosas; emergen el ser humano, la comunidad, sus relaciones, su bienestar y la inclusión social como elementos centrales y objetivos a alcanzar con las políticas públicas".