Con la pretensión de contener al dólar, Banco Central habilitó un negocio multimillonario para los grandes inversores internacionales. No obstante no surte el efecto que el Gobierno necesita, los economistas del PRO insisten en que se trata del único camino. Los fondos especulativos amasan ganancias con la tasa de interés y después la fugan, con lo que presionan al tipo de cambio. Mientras, el campo especula con la devaluación.

El billete verde marcó un nuevo máximo histórico, al posicionarse a $ 43,60. Los grandes sojeros especulan a una suba mayor y mantienen ventas de menos de U$S 70 millones por día, lo que no compensa en lo más mínimo la masiva fuga de capitales.

El FMI votará el 5 de abril si le permite al Ejecutivo vender U$S 60 millones diarios con los U$S 10.900 millones del cuarto desembolso. Los funcionarios confían en que ésto les colaborará no sólo a mantener a flote el naufragio económico que generaron, sino a bajar la cotización de la moneda extranjera.

Sin embargo, se trata de un monto insignificante para la plaza mayorista, que en días de pocas transacciones puede implicar el 10% del total; caso contrario, menos del 5%.

Mientras, la autoridad monetaria, que comanda Guido Sandleris, apuesta todas sus cartas en el dólar futuro, donde hoy se operaron más de U$S 1.400 millones. El 70% de eso se concentró en los contratos de marzo y abril, donde el BCRA se focaliza para tratar de que el mercado baje sus expectativas

Además, elevó el interés de referencia al 67% y la mantiene en ese nivel que sofoca a las PyMEs y alimenta la recesión a que planificó Mauricio Macri con sus masivos recortes fiscales, topes a las paritarias y descontrol de los precios internos.

Esto implica un negocio redondo para los buitres internacionales (y muchos locales), que practican el famoso “carry-trade”: compraron pesos con sus divisas, timbean con la tasa para amasar ganancias sin riesgo y con eso compran más dólares de los que trajeron. Esto presiona sobre la plaza cambiaria y dispara el precio del dólar.

Si bien el viernes pasado hubo una devaluación masiva de las monedas del mundo, la continua fuga de capitales agrava todavía más la suba del dólar local. La salida de divisas forma parte del núcleo del modelo del PRO, ya que el principal interés del Presidente fue, desde el comienzo, que los grandes empresarios y multinacionales puedan comprar dólares sin ningún tipo de tope. Esto llevó a que Macri deba endeudarse cada vez más para financiar esa salida de billetes, al punto de que, cuando Wall Street no prestó más, debió acudir al Fondo.