Una postal de fin de año, la crisis económica afecta a los más vulnerables. Cada vez son más las personas que sufren. No se trata solamente de no llegar a fin de mes sino de no cubrir las necesidades básicas.

Dentro de este contexto se encuentra la historia de Marta Padilla, una mujer discapacitada de Villa Soldati que pide en las calles de Capital Federal.

Su relato es crudo y conmovedor, su magro subsidio de discapacidadhoy solo le alcanza para cubrir su modesto departamento donde vive con dos hijos adolescentes. Por lo que en los últimos meses y frente a la dura situación, como jefa de familia, no le quedó otra que salir a pedir en las calles. “No me alcanza para nada, hasta la luz me cortaron, ya no tengo nada, ni siquiera para comer, vengo a la calle y pido a la gente porque ya no sé qué hacer, esta situación es desesperante”, dice mientras llora desconsoladamente. Algunos peatones se conmueven, la abrazan mientras otros pasan indiferentes por la calle.

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Sin embargo aclara que ella no quiere solamente “pedir o vivir de limosna” sino que busca también trabajar. “Si alguien me puede ayudar, yo vendia ropa usada en las ferias del barrio, pueden donarme ropa que no use, yo quiero trabajar pero todo es muy difícil ahora y yo quiero salir adelante por mis hijos, no tenemos nada, todo suma desde elementos de limpieza hasta alimentos” dice desconsolada.

La pobreza aumentó más de cinco puntos en un año y alcanzó el 33,6% en el tercer trimestre de 2018, por lo que ya hay 13,6 millones de personas en esa condición en las zonas urbanas del país. Se trata del dato más alto desde, por lo menos, 2010.

Para cualquier ayuda o donación comunicarse al 1122675640.