Durante la jornada de este viernes, miles de mujeres de Argentina y el resto del mundo se manifestarán por la igualdad entre mujeres y hombres, tanto en la esfera laboral como en la vida social y personal.

Históricamente, el 8 de marzo se considera como el Día Internacional de la Mujer Trabajadora desde 1911, cuando se comenzó a reclamar el derecho al voto y el de ocupar cargos públicos, el derecho al trabajo, a la formación profesional y a la no discriminación laboral para las mujeres.

Tan solo días después de esa primera protesta, un trágico siniestro ocurrido en la ciudad de Nueva York, donde un incendio en la fábrica de camisas Triangle terminó con la vida de 123 jóvenes mujeres y 23 hombres, la mayoría de origen inmigrante. Posteriormente se determinó que las condiciones laborales eran precarias y contribuyeron al gran número de víctimas fatales.

Con el pasar del tiempo, el mercado buscaría formas de banalizar el significado de ese día, al vincularlo con una jornada de agasajo para las mujeres, por medio de elementos triviales como chocolates, perfumes, entre otras utilerías. Sin embargo, la lucha del colectivo feminista se consolidó con el pasar de los años, lo que logró asentar al 8 de marzo como una jornada de lucha por la igualdad de derechos, sin distinción de géneros.

En esta nota