Con nada más que un día de aviso, Economía logró colocar U$S 1.400 millones en deuda a diez años, el triple de lo que tenía planeado en un principio. La licitación se abrió hoy de 10 a 15 y los interesados ofrecieron U$S 1.900 millones, aunque una parte fue rechazada.

La flamante emisión de los Bonar 2024 fue de U$S 1.415,9 millones. El llamado a licitar se realizó el lunes por la tarde y hoy se recibieron en total pedidos por U$S 1.878,7 millones. En un principio el Ministerio había informado que la colocación iba a ser por U$S 500 millones ampliables, pero sin especificar el monto máximo pretendido.

La tasa del bono es del 8,75%, pagadero semestralmente en dólares bajo la ley argentina y con vencimiento final el 7 de mayo de 2024. Quienes participaron de la licitación compitieron por precio, incluyendo los intereses devengados hasta la fecha.

Las amortizaciones se realizan en seis cuotas anuales y consecutivas, comenzando en mayo de 2019. Las primeras 5 cuotas serán del 16,66% y la última del 16,70%, que se abonarán adicionales al interés.

En esta oportunidad, el monto a licitar será de U$S 500 millones, ampliable. Los recursos que se obtengan en esta transacción se destinarán al financiamiento de obras estratégicas de infraestructura y vivienda del Gobierno.

El titular del Palacio de Hacienda, Axel Kicillof, planteó un objetivo más austero en esta ocasión, ya que en diciembre había proyectado un endeudamiento por U$S 3.000 millones, pero sólo consiguió aumentar el pasivo público en un 9,5%. En esa oportunidad se emitieron U$S 286 millones contra dólares y otros U$S 377 a cambio de Boden 2015, una opción abierta sólo para esa ocasión).

Al estar regido por la legislación local, esta colocación de Bonar 2024 no se acercará a la órbita del juez Thomas Griesa, que mantiene bloqueos a los pagos de los intereses de la deuda soberana argentina en Estados Unidos y Europa.

Esto no impidió que el dueño del buitre NML, Paul Singer, adelantara que intentaría trabar esta emisión de deuda. De hecho, le envió una carta al Deutsche Bank para que le informe sobre la operatoria. "Aquellos que estén contemplando participar en el último intento de Argentina de hacer una oferta global, deben entender que parece tener todos los indicios de ser deuda externa que caería bajo nuestros derechos que nos da la cláusula pari passu (tratamiento igualitario)", advirtió Roberto Cohen, abogado del fondo especulativo, en un correo electrónico.