El Gobierno nacional avanza en su plan de achicar el Estado y el presidente Mauricio Macri firmará la semana próxima un decreto para poner en marcha un régimen de "retiros voluntarios" para el personal de toda Administración Pública Nacional e invitará a organismos descentralizados e instituciones de la seguridad social a adherir a la iniciativa.

Según detalló La Nación, los retiros voluntarios contemplarán retribuciones de 24 a 36 cuotas mensuales equivalentes al sueldo neto y el beneficio de la obra social, en tanto que los pagos se interrumpirán si el beneficiario se jubila.

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En el caso de los menores de 60 años, con más de dos años de trabajo, las cuotas serán del 70% del sueldo neto y crecientes según la antigüedad. Prometen que los empleados podrán reinsertarse en el sector privado y percibir un sueldo simultáneo al plan.

El decreto afectará a los trabajadores de la planta permanente y los que se rijan por la ley de contrato de trabajo. Se estima que podrían adherirse entre 3.000 y 5.000 empleados públicos sobre un universo de 80 mil trabajadores que están en condiciones de acogerse. Los que decidan adherir al retiro voluntario no podrán ser reemplazados.

En tanto, las condiciones de los empleados para adherirse al retiro voluntario serán tres: tener 65 años o más y no contar con años de servicio suficientes para jubilarse; tener entre 60 y 65 años, o hasta 60 años con dos o más años de antigüedad en las jurisdicciones previstas.

Se excluirá del régimen de retiro voluntario al personal de las Fuerzas Armadas en actividad o retirado, de las Fuerzas de Seguridad, de la Agencia Federal de Inteligencia (AFI), docentes, profesionales de la salud, servicio exterior o científico técnico.

El plan de achique ya estaba previsto en el artículo 109 de la ley 27.431 de presupuesto 2018.