La crisis económica sigue golpeando a los sectores productivos. En este caso, dos importantes empresas dejan de operar (Hitachi y cristalería Ezpeleta) y un grupo de trabajadores protesta en la localidad bonaerense de La Plata para frenar el cierre de la aceitera Cofco.

La empresa japonesa Hitachi informó que, producto de una decisión de su casa matriz, cerrará sus oficinas en Buenos Aires y continuará comercializando sus productos desde su sede en Brasil. Según informó El Cronista, en breve cerrará la subsidiaria Hitachi South América Argentina SA, la sociedad que la japonesa había formado en el país para expandir sus productos tecnológicos.

Su socia, Radio Victoria Fueguina, conservará la licencia para producir y comercializar sus productos. Lo que se muda a Brasil son las operaciones de las oficinas de la calle Arenales. Hitachi Aire Acondicionado y Hitachi Data Systems seguirán operando.

La cristalería "El Progreso" está asfixiada por los tarifazos

El efecto de los tarifazos también ahoga a las cooperativas. Tal es el caso de la cristalería “El Progreso” en Ezpeleta. Ocurre que los cooperativistas se ven asfixiados por las desorbitantes tarifas de gas, que en la mayoría de los casos llega a 3 millones de pesos mensuales.

Esto motivó a que los trabajadores tuvieran que apagar los hornos con los que llevan a cabo su producción.

Marcelo Ebert, uno de los 210 trabajadores que integran la planta, indicó que la razón que los llevó a tomar esa drástica decisión es que “no queremos dejar de pagar la deuda que tenemos pero no podemos enfrentar el problema. Tenemos un costo de gas de unos 3 millones por mes, entre la empresa mayorista que nos provee el fluido y Metrogas”.

Incertidumbre

En diálogo con el sitio Quilmes a Diario, Ebert señaló que los hornos “se van apagando lentamente hasta que se enfrían; este proceso dura varios días porque no podemos apagarlos de golpe. Los trabajadores estamos al día en nuestro salario y ahora la mayoría del personal se tomó vacaciones pero no sabemos si podremos volver a producir y qué será de nosotros”.

El reclamo de los aceiteros

En diciembre de 2018, la aceitera de la multinacional Cofco anunció que dejaría de operar en su planta de Valentín Alsina producto de la caída del consumo interno producto de la recesión. De esta forma la refinería de aceite de girasol Legítimo cerrará sus puertas y se centrará exclusivamente en la producción primaria de aceite. Su industrialización se hizo inviable, declaran desde la empresa.

En tanto, en la ciudad de La Plata, este lunes los trabajadores de Cofco se manifestaron contra el cierre de la refinería, mientras que la empresa aseguró que la decisión es irreversible y proseguirá con un plan de retiros voluntarios e indemnizaciones.

La empresa asegura que no es viable la producción por la caída del consumo en el mercado interno y que, tras analizar la venta de la fábrica a la competencia concluyeron que era inviable y comenzaron a ofrecer acuerdos de retiro voluntario con un 50% adicional o de relocalización de los trabajadores para aquellos que estén dispuestos a mudarse a Santa Fe, donde la compañía tiene sus operaciones primarias.