River celebra el 35° aniversario de la conquista de la Copa Intercontinental en Japón

13 de diciembre, 2021 | 14.52

River Plate celebrará mañana el 35 aniversario de la conquista de la Copa Intercontinental 1986 cuando el equipo dirigido por Héctor Veira venció al Steaua de Bucarest de Rumania por 1 a 0 en Japón.

El delantero uruguayo Antonio Alzamendi fue el héroe con el gol a los 28 minutos del primer tiempo en el Estadio Nacional de Tokio.

Ese triunfo significa la única estrella mundial del club de Núñez que coronó un 1986 inolvidable con la triple corona: el torneo de primera división del fútbol argentino, la Copa Libertadores (por primera vez en su historia) y la Copa Intercontinental.

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Ese mismo año, River dio la vuelta olímpica en La Bombonera y venció 2-0 a Boca con goles de Norberto Alonso (uno con la famosa pelota naranja).

El 14 de diciembre de 1986, River formó con: Nery Pumpido; Jorge Gordillo, Nelson Gutiérrez, Oscar Ruggeri, Alejandro Montenegro; Héctor Enrique, Américo Gallego, Norberto Alonso, Raúl Roque Alfaro; Antonio Alzamendi y Juan Gilberto Funes.

El gol de Alzamendi, uno de los más importantes en la historia del club junto con los tres a Boca en la Superfinal de Madrid de 2018, se originó con un rapto de lucidez del "Beto" Alonso, quien jugó rápido un tiro libre luego de una infracción a Funes.

El uruguayo recibió el pase filtrado, encaró y definió "tres dedos" con pie derecho. La pelota pegó en el palo, el rebote dio en el arquero Dumitru Stângaciu y benefició a Alzamendi, quien de cabeza marcó el único gol de la final.

Steaua de Bucarest resultó un adversario difícil para River. El equipo rumano se ganó el derecho de jugar la Copa Intercontinental tras obtener su única Liga de Campeones (Copa de Europa por entonces) ante el poderoso Barcelona de España con el triunfo por penales (2-0) luego del empate sin goles en el Sánchez Pizjuán de Sevilla.

Marius Lacatus era uno de sus futbolistas más importantes, de gran calidad técnica e ídolo de los hinchas. Formó una gran dupla de ataque con Victor Piturca, apuntalados por los volantes Gavril Balint y Lucian Balan, entre otros. Solo River pudo vencer a ese equipo brillante que en febrero de 1987 se quedó con la Supercopa de Europa ante Dinamo de Kiev de Ucrania.

La consagración de River en Tokio significó el último partido oficial de Alonso, quien recibió el cariño de los hinchas en el partido despedida del 13 de junio de 1987 en un Monumental colmado.

La concentración y el oportunismo del River de Veira permitió la ventaja que resultó inamovible aunque el equipo europeo alcanzó la igualdad, pero fue anulada por fuera de juego.

La vigésimo quinta edición de la Copa Intercontinental consagró a River como el mejor equipo del mundo. El trofeo entre el ganador de la Copa Libertadores y la Liga de Campeones se realizó hasta 2004.

River la jugó por segunda vez en 1996, pero perdió 1-0 ante una Juventus de Italia plagada de estrellas como Zinedine Zidane, Paolo Montero, Didier Deschamps, Alen Boksic y Alessandro Del Piero, autor del gol.

En 2015 se clasificó para el Mundial de Clubes, el nuevo y actual formato. Superó a Sanfrecce Hiroshima de Japón con gol de Lucas Alario y cayó 3-0 ante el Barcelona de Lionel Messi, Neymar y Luis Suárez.

El logro del River dirigido por Veira es único. Ninguno de los sucesivos planteles en la historia del club lograron ganar todo lo que estuvo en juego. Su estilo práctico, directo y contundente se desplegó en las canchas argentinas, de Sudamérica y en Japón, donde alcanzó la cima del mundo.

Con información de Télam

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