Tras las multimillonarias pérdidas que generó en el fondo de los jubilados, pidieron investigar al director ejecutivo de ANSES, Emilio Basavilbaso, y la cúpula del organismo previsional. Por la gestión de Cambiemos, la masa monetaria se desvalorizó en cerca de U$S 22.000 millones en los ocho primeros meses de 2018.

La diputada Luana Volnovich presentó un pedido de pesquisa contra el mandamás de ANSES por “violentar la preservación del Fondo de Garantía de Sustentabilidad” ante la Unidad Fiscal para la investigación de delitos relativos a la Seguridad Social (UFISES). La fiscalía especializada deberá ahora armar un expediente para presentar ante la Justicia penal contra los funcionarios a cargo de administrar el FGS.

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El fondo de los jubilados contó con $ 1.382.975 millones al 31 de julio. Tuvo un crecimiento de sólo el 8% en pesos en el segundo trimestre, lo que implica una pérdida en términos reales por las devaluaciones que aplicó el Banco Central en ese período. Por el derrumbe de la Bolsa este año, las acciones del FGS se hundieron 19%. El mal desempeño patrimonial se acompañó por las decisiones de cartera en los fondos comunes de inversión y los préstamos a tasa subsidiada que entrega ANSES a las provincias y a los beneficiarios previsionales.

Los $ 1,4 billones a julio fueron traducidos en U$S 50.580 millones en la demanda presentada por la legisladora que integra la Comisión Bicameral de Control del FGS, con lo que equivalió a una pérdida de U$S 13.475 millones desde diciembre del año pasado. Por la exposición de los activos que decidió Basavilbaso, la mega-devaluación de Luis Caputo en el BCRA hizo desangrar al fondo de los jubilados en otros U$S 8.614 millones, según estimó Volnovich. Con esto acumula un quebranto de U$S 22.089 millones en sólo ocho meses.

El fondo de los jubilados y de los trabajadores fue creado en 2007 y en 2008 sumó los activos de las AFJP al refundarse el sistema previsional como solidario y único. Tiene el objetivo de colaborar con el pago de los haberes sólo para sanear los eventuales déficit de ANSES, aunque nunca se lo precisó para ello durante la década que lleva. Mientras, debe robustecer sus propios activos, atendiendo a las consecuencias de sus operaciones en la economía real. Incluso debe oficiar de herramienta anticíclica en momentos de recesión, una de las funciones casi olvidadas por Cambiemos.

La solicitud de investigación incluye también al ex subdirector ejecutivo de operaciones del FGS Juan Martín Monge Varela y a los dos funcionarios debajo, Pablo Pereyra Iraola y Andrés Rodríguez. Los tres presentaron su renuncia el 31 de julio, el último día en que vencía el plan de retiro voluntario del Gobierno Nacional, aunque desde la ANSES desmienten que se hayan adherido al programa por carecer de los requisitos necesarios.

Basavilbaso ya está investigado penalmente en el juzgado de Claudio Bonadio por haber vendido en 2016 las acciones de Petrobras Argentina en manos del FGS a Pampa Energía, la compañía insignia de Marcelo Mindlin. ANSES se deshizo de la participación en la energética a poco más de $ 10 por papel, pero pocos días después la cotización se disparó a $ 18, con lo que realizó una operación desventajosa para el fondo de los jubilados que, a su vez, benefició a uno de los empresarios más favorecidos por el gobierno de Mauricio Macri. Diez días atrás, el funcionario prestó declaración indagatoria en la causa, por lo que el juez deberá resolver su situación procesal en las próximas semanas.

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