El diputado con cárcel preventiva Julio De Vido le respondió al presidente de la Cámara de la Construcción, Gustavo Weiss, quien pidió despedir a más de 400.000 trabajadores.

De Vido recordó que el empresario pedía hace cuatro años que Argentina se endeude en el exterior para que mejore la actividad del sector que respresenta. Sin embargo, tras el incremento desmedido del pasivo en lo que va del Gobierno de Mauricio Macri, Weiss admitió que las compañías "tendrán que despedir" a cientos de miles de empleados de la construcción por la fuerte desaceleración económica.

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La carta de De Vido a Weiss:

Del acceso a los mercados internacionales de crédito al despido de miles de trabajadores

En noviembre del 2014 escuché al ingeniero Gustavo Weiss, en ocasión de la asamblea anual de la Cámara Argentina de la Construcción (de la que al igual que hoy era presidente) decir que si accedíamos a los mercados internacionales de crédito, el país y la actividad de la construcción tendrían un futuro venturoso.

Cambiemos, a quien él en los hechos apoyó, ya tomó U$S 160.000 millones en esos mercados. Pero hoy la realidad nos indica (¡ay, la realidad, siempre indudablemente es la única vedad!) que luego del desastre económico y financiero al que nos llevó el mejor equipo de los últimos 52 años y medio, el último financiamiento fue obtenido para frenar una brutal corrida cambiaria, que ellos y sus amigos llevaron a cabo para seguir fugando divisas al exterior, hasta que -como dijo Aranguren- haya confianza en el futuro del país.

¿Quién es el último financista? Nada más ni nada menos que el inefable FMI. ¿Y qué es lo que nos pide? Un brutal ajuste. ¿Para qué? ¿Para dejar inversiones en la industria de la construcción? No, justamente el recorte presupuestario que se llevará a cabo será para pagarles a quienes nos prestaron los U$S 160.000 millones, de los que hablábamos antes, de los que propios funcionarios que tomaron el crédito eran garantes antes de ser funcionarios. En realidad, lo que dice el acuerdo es que será para garantizarles el pago, una especie de garante usurero.

Ahora bien ¿cuál será una de las partidas más afectadas? La inversión pública en infraestructura. El ingeniero Weiss, naturalmente y fiel a sus convicciones, nos dice que él y su sector deberán despedir 460.000 empleados de la construcción. ¿Cuál es la solución que propone para defender a su sector? ¿Qué se termine el ajuste y sea más moderado? No. Propone que los estados provinciales y el nacional despidan personal al que él define como menos laborioso que el de la construcción. O sea, hablando en claro, vagos.

Vemos que de una u otra manera, su solución y la de Macri inevitablemente será el desempleo. Ni una sola crítica del presidente de la Cámara Argentina de la Construcción a la desastrosa política de endeudamiento que él mismo pedía en el 2014.

Ingeniero Weiss, haga un ejercicio de memoria. Recuerde lo que le respondió Cristina ese lejano día de noviembre de 2014 en relación a sus ponderados mercados internacionales de crédito, de cuáles serían las consecuencias de esas políticas. Yo no soy exégeta de la expresidenta, pero la respuesta y descripción que dio le aseguro que son tan iguales a esta realidad que asombran. Sugiero que vea el video que seguro conservan en la cámara que usted preside.

A propósito, nunca lo vi pedirle a Macri que inviertan y ejecuten obras públicas por un 9% del PBI, cifra que usted decía se podría ejecutar si entráramos en esos mercados. Recuerde, nosotros ejecutábamos con un enorme esfuerzo el 3% del PBI y usted nos reclamaba el 9%. Ahora tenderá a 0, gracias al Fondo Monetario Internacional, a los mercados y al mejor equipo de los últimos 52 años y medio, por los cuales usted tanto clamaba.

Nosotros dejamos firmados créditos y compromisos con Rusia y China -sin mencionar el BID y el BM- por U$S 27 millones: Chihuido, las represas de Santa Cruz, dos centrales nucleares de uranio enriquecido, una CANDU donde la tecnología era en más de un 50% argentina y la participación de las empresas que usted referencia era plena. Nunca escuché que reclamara por ello.

Hoy, en lugar de pedir inversión pública para salir de la crisis como hizo Roosevelt en Estados Unidos siguiendo a Keynes, usted apoya el ajuste de Macri y el FMI, que consiste en ajustar con desocupación el ajuste. Será bueno si echamos empleados públicos y ahogamos financieramente a las provincias, dice usted.

¡VERGÜENZA AJENA!

Como arquitecto soy hombre de la construcción. Espero que los socios de la cámara, la UOCRA, ATE, UPCN y todos los gremios de empleados del Estado en la Argentina se expresen. La pelea que los poderosos quieren hacer de pobres contra pobres, de trabajadores contra trabajadores es repugnante y pone de manifiesto una malicia, una angurria y una miserabilidad francamente repudiables.

Y sobre todo tengamos memoria. Sólo así podrá haber justicia genuina. Sí, la de la imagen que tiene la balanza en la mano. Honestamente más creo más en la balanza porque es objetiva y se ve. Hoy no tengo dudas de que no es ni sorda ni ciega, igual que usted, ingeniero Weiss.

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