En la previa de un nuevo show especial por San Valentín, Juan Amón de Nuestro Romance habló sobre el presente de la banda, el vínculo con el público y la celebración que se volvió una marca registrada. La cita será en el C Art Media, un escenario que acompañará una fecha cargada de simbolismo para el grupo y sus seguidores.
Desde hace cuatro años, Nuestro Romance mantiene viva esta tradición con propuestas distintas en cada edición. Esta vez, el eje estará puesto en la experiencia completa: un repertorio renovado, canciones que buscan probar en vivo y un sorteo de regalos que promete romper todos los récords anteriores.
¿Qué tiene de especial este show de San Valentín?
- San Valentín es nuestra fecha. Hace ya cuatro años que la sostenemos y siempre tratamos de hacer algo distinto. Esta vez lo especial pasa por la magnitud y la calidad de los regalos que vamos a sortear en la mitad del show. Nos vamos a ir un poco a la locura.
¿Qué tipo de regalos van a sortear?
- Una tele de 65 pulgadas, una torre de sonido, una bicicleta y alguno más. Es mucho más grande que otros años.
¿Cómo trabajaron el repertorio para esta fecha?
- Lo variamos un montón. El año pasado encontramos un repertorio que nos convencía y nos acostumbramos bastante, así que ahora estamos con uno muy nuevo, con canciones que tenemos ganas de probar en vivo.
Siempre se los nota muy abiertos en lo musical. ¿De dónde viene eso?
- Siempre fui súper variado. De chico me gustaba el metal, Cristian Castro, Miranda, el rap… nunca fue algo de decir “ahora me voy a escuchar románticos”. Siempre me gustaron esas canciones. Un día surgió tocarlas y listo. Ni siquiera lo pensé como armar una banda: era tocar esas canciones una vez. Después se fue dando todo lo demás, hasta pensar en girar por todo el país y otros países.
¿Sentís que todavía existe cierto prejuicio con este tipo de repertorio?
- Lo que noto es que antes nadie subía una historia escuchando a Chayanne, Cristian Castro o Luis Miguel, y hoy ellos tienen millones de oyentes mensuales en Spotify. Quizás el prejuicio pasa por ahí. A mí, sinceramente, me chupa un huevo. Algún comentario en YouTube o Twitter puede aparecer, pero eso no cuenta. Nunca sentí un prejuicio real en la calle o en los shows.
¿Cómo eligen las canciones que versionan?
- Es muy natural. Un amigo te dice “escuchá este tema”, alguien ve un TikTok, otro escucha algo en la radio. Vamos probando y después hacemos un filtro: si una canción vibra fuerte en el grupo, se toca.
¿Te pasó de descubrir joyas ocultas en ese proceso?
- Sí, sobre todo con Luis Miguel. Tiene canciones rarísimas y hermosas. Después te las paso porque son increíbles.
¿Cómo vivís la respuesta del público con este repertorio?
- Siento que la gente viene a pasarla bien. No sé si es solo nostalgia. Son canciones que siguen funcionando hoy. Volvió lo retro, volvió esa estética, y se nota en el público.
¿Qué lugar ocupan los temas propios en Nuestro Romance?
- Tenemos dos temas propios: Será, que me encanta, y Te perdí, que grabamos con Alcaraz. Este año tenemos muchas ganas de empezar a mostrar más material propio que venimos preparando hace tiempo.
¿Hay compositores o artistas que les gustaría versionar y todavía no lo hicieron?
- Franco de Vita, sin dudas. Sobre todo las canciones que él compuso, más allá de las que cantó.
¿Qué canciones te resultan más difíciles de cantar?
- Las de Luis Miguel. Son un quilombo: difíciles de tocar, de cantar y de llevar a nuestro estilo. Cada vez que llegan, me tengo que concentrar mucho. Siempre aparece ese respeto de decir “ahí viene Luis Miguel”.
¿Y la que más disfrutás en vivo?
- Tan enamorados. Hay un momento en el que canta la gente y la primera vez que lo viví fue muy fuerte. Escuchar a tanta gente cantando eso te atraviesa. Es una canción que disfruto con todo el alma.
