El Instituto Superior de Arte del Teatro Colón es el lugar donde se forman las y los mejores bailarines del país. El esfuerzo físico y económico que deben realizar los aspirantes y sus familias, muchas veces se vuelve cuesta arriba, por lo cual, un grupo de padres y madres le exigen al Gobierno de la Ciudad que brinde ayuda económica al centro, algún sistema de becas, entre otros puntos que hacen a la seguridad de los alumnos.

En el Teatro Colón la formación es gratuita pero todos los gastos corren por cuenta de la familia de cada estudiante: las mallas, las medias, las puntas y la formación externa. Cada uno de estos elementos son costos y a veces se vuelven impagables. El Instituto le enseña a casi 200 alumnos, casi el 50% no tienen los recursos suficientes para costear la carrera por lo cual las familias realzan el esfuerzo necesarios para acompañar el sueño de sus hijos e hijas, por lo cual, piden que el Gobierno de la Ciudad le de la misma asistencia al Instituto como a cualquier escuela de formación.

Entre los puntos que reclaman se encuentra: la asistencia de un médico de cabecera, que haya una enfermería en el lugar, un gabinete psicopedagógico, becas para los chicos con menos recursos, un convenio entre el ISATC y el AABE para que padres del interior junto al estudiante tengan donde quedarse, un convenio con el Sistema de Educación a Distancia del Ejército Argentino, que se entreguen viandas a los estudiantes que sea acorde a su dieta y un subsidio en la SUBE.

“Los chicos no cuentan con ningún tipo de apoyo del Gobierno de la Ciudad para la actividad que hacen. No les dan ni agua y cursan de 7 a 12 del mediodía. No les dan viandas cuando pasan todo el día formándose, no tienen un médico de cabecera ni una enfermería, lo cual es grave ya que exponen el cuerpo en cada ejercicio”, denunció Elizabeth Balderomar, madre de una de las alumnas del Instituto.

“Hay padres que han quedado en quiebra para que puedan estudiar sus hijos".

En diálogo con El Destape, la mujer enfatizó: “Nos dimos cuenta que tenemos que pelear porque nuestros hijos lo necesitan” y apuntó que desde la dirección del Instituto no obtuvieron ninguna respuesta a los reclamos.

Elizabeth y su hija viven en Fuerte Apache. El viaje de ida y vuelta les toma más de 4 horas y a veces la compra de los elementos como medias y puntas, se vuelve difícil pagarlos. En el verano pasado, debido a los ensayos nocturnos, la familia pagaba una habitación de hotel para pasar la noche y así la joven pudiera descansar más de 4 horas. La situación de ella es la misma que la de otros alumnos que viven en el Conurbano o en el interior del país y no saben cómo costear una carrera como ser bailarín profesional.

“Hay padres que han quedado en quiebra para que puedan estudiar sus hijos. Es una carrera costosa pero tenemos que acompañar a nuestros hijos. Hay padres que vienen de otras provincias y trabajan por hora para mantenerse acá”, relató Elizabeth.

Asimismo, contó que “el director anterior consiguió un edificio permanente para que los chicos aprendan ya que andaban como gitanos de lugar en lugar” y recordó que en el Instituto “se forman los mejores bailarines del mundo”.

Además, subrayó que “no hay ningún sistema de becas” para los alumnos que menos recursos tienen pero advirtió que “en el 2015 antes de las elecciones, el gobierno anterior había firmado una beca para los viáticos, la entregaron la última vez en octubre y quedó en la nada” y sentenció: “Se cortó todo con este Gobierno”.

Mientras tanto, el grupo de padres que exigen que el Instituto tenga el mismo trato y contemplación que cualquier otra escuela de formación y siguen a la espera de que el jefe de Gobierno porteño, Horacio Rodríguez Larreta, responda el e-mail que le enviaron para una reunión.

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