El director de Génera y miembro de Agenda Argentina, Nahuel Sosa, dialogó con El Destape acerca de los principales desafíos que tiene la oposición en este año electoral, cuál debe ser el rol de los intelectuales en la sociedad y por qué es importante reflexionar sobre la apropiación del sentido.

“Cuando más ajuste hay, más tiempo debemos reflexionar, porque nos va a permitir formar las acciones que nos lleven al verdadero cambio”, sostiene Sosa, quien adelanta reuniones con sectores de la oposición como el colectivo de actrices y la CTEP.

El Destape: ¿Qué es Agenda Argentina?

NS: Es una iniciativa que lanzaron distintos grupos de pensamiento crítico cuyo objetivo es contribuir a la unidad del campo popular con la integración de intelectuales de diferentes vertientes políticas como la izquierda, el kirchnerismo, el peronismo y el socialismo. Nuestra idea es que la gente no vota sólo con el bolsillo. Creemos que no porque haya una crisis económica la gente va a votar una opción distinta a Cambiemos. El voto se consigue por deseos, aspiraciones, sueños. Desde ese lugar, nosotros proponemos una narrativa a futuro: aportar ideas para hablarles a los que aún no están convencidos.

Agenda Argentina la integran Espacio Atahualpa, Grupo Fragata, Centro de Formación y Pensamiento Génera, Grupo Callao,Usina de Pensamiento Nacional y Popular, Frente Federal Ciencia y Universidad y El Sur no Espera.

ED: El diario La Nación y otros medios los definieron como la competencia de Carta Abierta ¿Ustedes se sienten así?

NS: No, para nada. Nosotros creemos que Carta Abierta son compañeros y compañeras que hicieron un aporte muy valioso y aún lo hacen. Creemos que las diferencias son que somos un espacio más nuevo y que dialoga más identidades políticas, pero no hay ninguna diferencia con ellos y creemos que deben ser parte del bloque de la Unidad.

ED: ¿Por qué Cambiemos ganó la elección?

NS: Creo que hay que hacer un análisis que es que Cambiemos ganó en el 2015 en parte por el voto de la clase media baja del Conurbano Bonaerense. Cuando vos te pones a pensar te das cuenta que este sector ha votado históricamente al peronismo y que apostaron en el 2015 y en el 2017 genuinamente por Cambiemos pero que hoy se sienten desilusionados. Eso ocurrió en diferentes regiones de América Latina dónde gobiernos populares permitieron a las clases medias bajas ascender en la escala social, pero luego esas clases adoptaron formas de pensamiento de la elite conservadora. Crecimos 10 escalones en consumo y dos en conciencia: en esos ocho que no crecimos, el neoliberalismo se agazapó y logró integrar ideas.

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ED: Ustedes plantean que es necesaria la conquista a los votantes de Cambiemos defraudados: ¿cómo se logra?

NS: Primero no hay que maltratarlos, saber que son votantes que deberían estar naturalmente de nuestro lado. Hay que explicarles algunas estafas de Cambiemos como la meritocracia, porque si un Estado no garantiza condiciones de igualdad, entonces no hay mérito que sirva. La mejor forma de crecer individualmente es en un proyecto colectivo y cuatro años más de Cambiemos son cuatro años más en que no habrá progresos individuales. La segunda idea es el orden y la estabilidad: Cambiemos desordena la vida de los Argentinos, porque no da previsibilidad. El tercer punto es tener en cuenta algunos puntos como el buen vivir, la ecología, el medio ambiente y la modernidad. Con algunas ideas como Ciudad Verde, Cambiemos se nombra como la modernidad, cuando en verdad es el atraso.

ED: ¿Qué es necesario hacer desde la política por la sociedad?

NS: Hay ciertos reclamos hoy de los sectores sociales que los partidos políticos no están poniendo en su agenda. Y si desde la política opositora no podemos cubrir esas demandas, entonces pueden ser cooptadas por las derechas. Los nuevos emergentes son el feminismo y lograr integralas no sería sólo tomar algunos reclamos del colectivo, si no que debemos feminizar la política, tomar el deseo como algo político. Otro colectivo que ha emergido a las calles son los movimientos sociales que van a tener mucho impacto en las urnas. Otros son las víctimas de las nuevas formas de relaciones laborales como los cadetes de Pedidos Ya o Rappi que Cambiemos la postula como una autorealización, cuando en verdad es una autoexplotación descarnada. Entonces cuando el gobierno actual individualiza ese problema, nosotros debemos colectivizarlos.

ED: ¿Cuáles son las principales estafas de Cambiemos?

NS: La gran estafa rodea la idea de la meritocracia. Ellos hicieron una campaña al decir que con su gobierno aquellos que se esfuercen iban a crecer en términos individuales. Esto es una revictimización del pobre, porque pareciera que si uno no crece es por un problema indivudual y no algo colectivo. Pero aún en estos años, no hubo un crecimiento indivudual: se dio un fenómeno de precarización inédito.

ED: ¿Reconocés alguna virtud intelectual a Cambiemos?

NS: La mayor virtud que veo es que en las sociedades actuales de la hipermodenidad, la gente vota por el deseo y las aspiraciones. Ellos se apropiaron de la idea del Cambio.Si vos no politizas la distribución de la riqueza, corrés el riesgo de que esos sectores de clase baja que pasaron a ser de clase media reproduzcan el discurso del verdugo. Entonces parece que en el pasado no se creció por una política de Estado, si no por un esfuerzo individual. Se aggiornó: logró ser un neoliberalimo new age. Cambiemos es el ´si se puede´ y es la doctrina Chocobar. Otra virtud es que lograron autodefinirse como la modernidad, algo que en verdad no son. Cuando más ajuste hay, más tiempo debemos reflexionar, porque nos va a permitir formar las acciones que nos lleven al verdadero cambio.

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ED: ¿Con qué opositores planean reunirse?

NS: Nuestra idea es que los diferentes actores sociales que son oposición a este gobierno y a esta política se unan. En lo que tiene que ver con nombres, nosotros esta semana vamos a tener reuniones con la CGT, con la CTEP, con el colectivo de actrices. Además vamos a tener reuniones con figuras opositoras: desde Pino Solanas, pasando por Victoria Donda hasta Felipe Solá, Agustín Rossi y Cristina Kirchner. Es decir que nos queremos juntar con todo el arco opositor. También queremos discutir con Beatriz Sarlo: nosotros queremos discutir con personas que no importa qué hicieron la década pasada, si no que queremos saber qué quieren hacer la década que sigue.

ED: ¿Por qué ustedes dan un nuevo sentido a la idea del intelectual?

NS: Debemos resignificar la idea del intelectual. La derecha lo posiciona como alguien abstraído, con un mote soberbio, ajeno. Entonces, para ellos, sólo pueden discutir la política un grupo o una elite privilegiada. Creemos que es al revés, hay que retomar a Jauretche a Gramsci: el intelectual es aquel que tiene un saber técnico o un conocimiento que lo pone al servicio de las mayorías. El intelectual es aquel que quiere disputar las formas de ver el mundo, es el pibe que hoy está siendo precarizado en el Conicet.