Vecinos de distintos lugares de la Provincia de Buenos Aires se revelaron contra los salvajes tarifazos del gobierno de Cambiemos y generaron una red de protección para evitar que les quiten los medidores por falta de pago.

La campaña comenzó en la localidad de Moreno luego de que un grupo de ocho vecinos no fuera atendido por las autoridades locales de Edenor. Frente a la negativa, ellos decidieron leer su reclamo en voz alta en la oficina de la empresa y consiguieron la adhesión de muchos más damnificados, según relato Tiempo Argentino.

Así nació la "Red de Desobediencia Civil para defender la Democracia", un movimiento de vecinos que está decidido a no pagar los violentos aumentos de los servicios y se organizan para evitar que les corten el suministro. Hasta el momento, la campaña cuenta con 5000 adhesiones sólo en Moreno y prometen que al duplicar esa cifra dejarán de pagar las boletas.

Mientras continúan recolectando voluntades, la Red de Desobediencia Civil lleva adelante una movida de difusión con la pegatina de calcomanías que rezan "medidor protegido por los vecinos" y un grupo de WhatsApp para alertar sobre la presencia de cuadrillas de Edenor que quieren retirar los medidores.

De esa forma, con métodos pacíficos, evitaron que una jubilada de casi 90 años se quedara sin servicio, gracias a la colaboración de los empleados que entendieron la situación.

"Los casos así se multiplican. Fuimos hasta donde salen las camionetas a explicarles que ellos son trabajadores igual que nosotros. Nuestra lucha es pacífica. Algunos nos dicen que les van a poner medidores con tarjeta, como los celulares, pero es una trampa. Se te termina la plata para recargar la tarjeta y no tenés más luz. La energía no es un bien transable, es un derecho humano", afirmó a Tiempo Ricardo Gómez, miembro de la Red.

A través de la difusión por redes sociales, la idea de la Red de Desobediencia Civil llegó a otros municipios y ahora buscan provincializar el reclamo.

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