Durante los últimos días que pasaron el dólar, el riesgo país y el aumento de algo tan esencial como los alimentos volvieron a ser noticia. No es que no estemos acostumbrados a estas sucesos pero, como en viejas épocas, fueron tapa y tendencia. Particularmente, volvimos a saber cuál es el riesgo país ¿A qué se debió esto?

El presidente Mauricio Macri señaló que “el mundo duda que por ahí los argentinos quieren volver atrás, y eso da mucho miedo”. Su argumento respecto a los casi 1000 puntos del riesgo país fue que el mercado toma posiciones defensivas pero que si acabamos con la cultura de la viveza y de sacar ventaja, se sale ¿A quién le habla?

Desde que se inició la gestión de Cambiemos, el Gobierno tomó tres decisiones que hicieron posible este escenario que ya pasó y que muy probablemente vuelva a pasar ¿Cuales fueron? Se eliminaron los controles a los capitales especulativos; se eliminó la regulación cambiaria para la dolarización de activos y se abrió la cuenta comercial. A esto hay que sumarle el préstamo que se le pidió al Fondo Monetario Internacional (FMI) que no hizo más que imponer condicionalidades para nuestra economía y endeudarnos como pocas veces en la historia (entre 2020 y 2023 habrá que pagar $156.220 millones).

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Entonces ¿Sorprende esta situación? No. Fueron y son las políticas que se impulsaron desde el Ejecutivo las que tenían como consecuencia directa la suba del dólar; el aumento de la fuga de divisas y la caída de la inversión productiva. Podemos pensar que la causa de esto es Saturno, el libro de Cristina Kirchner, o un supuesto sector social que quiere sacar ventaja (¿especuladores?) pero pese a que cuando hablamos de economía claramente hablamos, también, de ánimos y conductas sociales, hay algunos elementos estructurales que generaron determinadas consecuencias.

¿Qué hizo el Gobierno recientemente? Aumentó la tasa de interés. Eso sí pueden hacer pero lo que no pueden hacer es evitar esta crisis anunciada. La tasa de interés podrá seguir aumentando y de esta forma “controlar” la suba de la divisa norteamericana pero esta situación tiene pies de barros. Con tan poca autonomía de parte de organismos fundamentales como el Banco Central, la situación no parece mejorar.

Cambiemos insiste en depositar las responsabilidades, primero, en el anterior proyecto político y con eso a gran parte de la población que lo eligió. Ahora no es solo el pasado el que acecha, es también el futuro y el posible deseo de gran parte de la población de querer, al menos, tener otra situación económica (y por tanto social) en donde el precio de la leche, de los alquileres o incluso el valor del riesgo país, no sean noticia ¿Cambiemos en qué quedamos?