La cadena Musimundo cerró una nueva sucursal en Rosario y dejó en la calle a 20 trabajadores. La empresa suma un local más a su crisis.

La baja de la persiana del local de Fisherton se agrega a las de los locales de Callao y Corrientes en la Ciudad de Buenos Aires, Mercedes, Pehuajó, Saladillo, Chivilcoy, Bragado y Trenque Lauquen, Neuquén, Famailla y Banda del río Salí (Tucumán).

La decisión de la empresa se basa en la fuerte caída de ventas, los tarifazos y los costos de los alquileres, que dificultan el sostenimiento de los locales. A la ya caótica situación económica se suma la falta de financiación, ya que desde la llegada del macrismo se esfumaron las cuotas sin interés.

No obstante, el delegado gremial Ariel Ruffine señaló "la empresa cerró sin argumentos", en declaraciones al portal Conclusión.

Los cierres de Musimundo son parte del catastrófico panorama que atraviesan las empresas del rubro. Días atrás, empleados de Gabarino denunciaron que les pagaron el sueldo de forma parcial.