“Oliver es un luchador, con Melina creemos que ha sido elegido por Dios para que nos vaya bien a nosotros, a los ocho hermanitos y a la familia. Primero, fue ahijado del Presidente; y ahora con este accidente, nos pone nuevamente en contacto con el Presidente para que nos ayude. Hace un año que nadie nos da respuestas”, le dijo Claudio Belén a El Destape.

Claudio es papá de Oliver Jesús Belén Miranda, el nene de un año y dos meses que en mayo del año pasado se convirtió en ahijado del presidente Mauricio Macri, por ser el séptimo hijo varón.

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Anoche, Claudio y su esposa Melina Miranda habían regresado a descansar al hotel donde se alojan en la ciudad de Córdoba –lo paga el Gobierno de Córdoba- y fueron sorprendidos por un llamado del presidente Mauricio Macri: “Mi señora estaba descansando, habíamos vuelto al hotel con el bebé y sonó el teléfono. Atendí yo y era Macri. Nos preguntó por Oliver; nos dijo que teníamos que ser fuertes, que teníamos que tener fe y que estemos tranquilos”. El bebé es Octavio, tiene un mes y es el menor de los ocho hermanos. El mayor tiene 13 años. Oliver sigue internado en coma farmacológico en el Hospital de Niños de esta Capital; y los seis hermanitos restantes quedaron en la casa de sus tíos en el pequeño pueblo norteño de Sebastián Elcano.

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Sebastián Elcano es una pequeña localidad cordobesa de no más de 3.000 habitantes, ubicada a 170 kilómetros al norte de la ciudad de Córdoba sobre la Ruta Provincial 21, cerca del límite con Santiago del Estero.

“Yo me había alejado un poco de Jesús, y con esto que nos pasó con Oliver, Dios nos volvió a llamar; es una prueba, un llamado. Pero sé que esta vez nos va a ir bien, Oliver se va a recuperar, no veo la hora de que vuelva a caminar. Pero también sé que esto hará que Macri cumpla lo que nos había prometido justo hace un año”; le cuenta Claudio a El Destape y detalla: “Un mes después del bautismo, vino una asistente social de la Nación a casa; nosotros vivimos en una piecita, al fondo de lo de mis suegros. Le dijimos que lo que más necesitamos es una casa, con un terreno para que los chicos puedan jugar, imagínese, ahora con Octavio son ocho. La mujer vio la pieza, nos dijo que nos iban a ayudar, a mandar cosas; pero nosotros le insistimos con que lo que más necesitábamos era la vivienda. Nunca más nos atendieron. Cada vez que llamábamos, nos decían que teníamos que esperar, que ellos estaban con muchos temas. Y la ayuda nunca llegó. Pasó un año y justo se da el accidente de Oliver, quizá sea una señal para que Macri nos preste atención, y justo cuando él está en Córdoba”.

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El jueves, Melina, la mamá de Oliver, le había contado a los medios cordobeses que el miércoles cerca de las seis de la tarde, empleados municipales estaban realizando tareas cerca de su casa y una camioneta dio marcha atrás y atropelló al chiquito de sólo un año y dos meses de edad; quien estaba sentado en el cordón de la vereda: “Él estaba viendo cómo sus hermanos jugaban a la pelota. En eso viene el más grandecito y me dice “mamá chocaron a Oliver”. Salí, vi a Oliver tirado en el suelo, pensé lo peor. El que venía manejando la chata quedó como shockeado, no sabía si alzarlo o dejarlo en el suelo. La camioneta, con una de las ruedas le pisó la cabeza”.

Melina le contó a El Destape que esta mañana le dieron el último parte médico: “La doctora nos dijo que por suerte el cerebro está bien. El cráneo no está fracturado, sino que está fisurado y que ninguna astilla lastimó el cerebro, eso dio la tomografía. Está muy hinchado todavía, hay que esperar que se desinflame. Vamos a seguir esperando. Desde que nació, Oliver pelea con fuerza todos los días”. Y es cierto, el chiquito nació en la ambulancia que trasladaba a Melina desde Sebastián Elcano hasta la vecina San José de la Dormida.

Claudio Belén, el papá de Oliver está desocupado desde hace un mes, justo cuando nació Octavio. Trabajaba como sereno nocturno del obrador de la empresa vial que construye la ruta entre Sebastián Elcano y Las Arrias. “Yo iba al trabajo a dedo. Otras veces, cuando llovía, se me hacía muy difícil llegar al trabajo. De verdad, estamos muy necesitados, con ocho hijos, el más chico de un mes; por eso le digo, Oliver una vez más está luchando por todos nosotros. Yo sé que ahora Macri va a leer esto, se va a enterar de lo que nos está pasando y nos va a ayudar”.