Los resultados de la convocatoria 2018 de ingreso Conicet reveló los estragos que provocaron las políticas de ajuste de Cambiemos en el área de Ciencia y Tecnología: de 2.500 candidatos, sólo ingresaron 450. Producto del ajuste y los recortes al sector, cerca de 2.050 doctores (grado y posgrado, formados en universidades nacionales por más de 12 años) quedaron excluidos.

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La situación se viralizó rápidamente en las redes y generó la indignación de los usuarios ya que desde que asumió Mauricio Macri, la investigación y el desarrollo científico se convirtió en una carrera privilegiada para unos pocos.

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Las oportunidades no sólo mermaron dentro del Conicet -el organismo más importante del país en la materia-, sino también en entes descentralizados como INTA, INTI, CNEA y CONAE. En todos ellos los despidos se contaron por centenares, y las contrataciones a cuentagotas.

Por otro lado, aquellos que sí logran mantenerse en carrera tampoco viven un paraíso laboral. Por ejemplo, un becario doctoral con dedicación exclusiva, esto quiere decir que no puede tener otro trabajo, recibe como salario unos 23.700 pesos, cuando la canasta básica está calculada en 26 mil.

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La crisis se profundiza y comienza a resonar la conocida frase “fuga de cerebros”. Según detalló el portal El Tribuno, si se observa los números del programa Raíces, creado por el gobierno anterior para repatriar científicos. Hasta 2016 logró el retorno de casi 1.300 investigadores, a un promedio de 102 por año. Con el macrismo, en 2017 y 2018, sólo regresaron seis.

“Hace tres años que Macri y Barañao pusieron fin a una política de crecimiento y expansión del CONICET y discontinuaron el Plan Argentina Innovadora 2020, que preveía aumentar la cantidad de científicos en el país. Hoy cientos de jóvenes investigadores piensan en irse al exterior”, aseguró a Canal Abierto el bioquímico, diputado nacional y expresidente del Conicet, Roberto Salvarezza.