Existe una anécdota que grafica nítidamente la relación de Néstor Kirchner con las Pymes… Corría julio de 2004 y a casi un año de haber asumido, el entonces Presidente de la Nación realizaba su primer viaje a China en busca de oportunidades de negocios, en lo que sería el primer esbozo de lo que años más tarde terminó siendo una importante relación de nuestro país con el gigante asiático. Viajaron a la misión cerca de 200 empresarios de todos los rubros, entre los que había algunos empresarios Pymes de los llamados sectores sensibles (textil, calzado, marroquinería, metalúrgicos, etc.) representantes de diferentes cámaras, que más tarde conformarían la Confederación General Empresaria de la República Argentina. Rubros que habían sido muy golpeados por las políticas de desindustrialización y apertura económica de los años 90.

Esencialmente habían viajado para intentar que el nuevo presidente, con el objetivo de vender más productos primarios, no entregara a la producción nacional, que empezaba a crecer, como moneda de cambio. Por este motivo intentaron verlo en el hotel donde se alojaba y no lo encontraron, pero luego caminando por las calles de Beijing lo empezaron a seguir. Él se detuvo los agarro del hombro a dos o tres de ellos y ya sabiendo que eran empresarios Pymes les dijo “Quédense tranquilos que no vengo a entregar a ninguna Industria Argentina”. El hecho quedaría en una anécdota de una charla de empresarios con un presidente si no fuera por algo fundamental y es que fue verdad, los años demostraron que lo dicho por el Presidente de la Nación fue demostrado con hechos contundentes.

Fueron pasando los años y las políticas apuntaron al crecimiento de la producción Nacional, defensa de las Pymes, administración de nuestro comercio exterior para evitar que los productos de otros países invadieran nuestro país, fortalecimiento del mercado interno como motor de crecimiento colectivo, entendiendo que había que crecer y redistribuir al mismo tiempo, saliendo de la teoría del derrame.

Las 200 mil Pequeñas y medianas empresas que se crearon en estos años no fueron casualidad ni lógica emprendedora, sencillamente, fueron el fruto de una política que creó el contexto para que las pymes volvieran a creer y a invertir para generar con ello el crecimiento con inclusión que se dio en estos años en nuestro País. El empresario invierte cuando tiene demanda, cuando tiene mercado y ese mercado lo genera el consumo que generan los trabajadores que en el 80% de los casos trabaja en una Pyme.

Las Pymes argentinas vamos a recordar a Néstor como el tipo que nos hizo volver a creer, que nos hizo sentir importantes, que sentó las bases de un proyecto político que debemos cuidar, más allá de las personas.

Somos nosotros los responsables de cuidar que en nuestro país no se vuelvan a negociar la producción nacional y las fuentes trabajo. De esa manera vamos a construir un país cada día más justo y es la mejor manera de hacer honor a la memoria de Néstor Kirchner.