El ministerio de Modernización sorprendió con 12 designaciones "de excepción", sin cumplir los requisitos mínimos que imponen las leyes para ocupar cargos públicos. Si bien la medida es legal, se contradice con el discurso oficial de mayor eficiencia y equidad a la hora de designar funcionarios públicos, una actividad ahora centralizada en el ministerio que conduce Andrés Ibarra y que fue creado para tal fin con el presidente Mauricio Macri.

Una secretaría se transformó en un ministerio con 4 secretarías, 9 subsecretarías y 69 direcciones

A pesar de tener una retórica anti-"ñoquis" y de calificar a gran parte de los empleos públicos como "desocupación disfrazada", la cartera de Modernización se caracteriza por haber montado una gran estructura burocrática. Nacido a partir de la secretaría de Empleo Público, el ministerio se amplió con más secretarías, subsecretarías y direcciones. Todos con sus correspondientes cargos "gerenciales", mientras que por otro lado ponía fin a casi 11 mil contratos a los que acusaba de ser cargos políticos o simplemente inútiles en la nueva estructura.

Con el objetivo de "modernizar" el Estado, una secretaría de Estado se transformó en un ministerio, que a su vez posee 4 secretarías, 9 subsecretarías y 69 direcciones, todos con sus respectivos nombramientos, algunos por fuera de lo que impone el SINEP. En total, unos 42 de esos funcionarios, incluyendo los de este lunes, fueron designados en forma "excepcional". Eso representa poco más del 50% de los cargos "políticos" que nacieron con el ex directivo de la Ciudad y Boca.