El tiempo también oficia de crítico, y muchas veces termina por realzar películas olvidadas y condenar al olvido a supuestas maravillas, en su momento por demás aplaudidas. No hay premio o laurel que valga para contradecir al Dios Cronos: es por eso que films agigantados por la prensa del momento, como “Shakespeare Apasionado”, pierden el sabor en un insípido recuerdo, mientras otros como “El Resplandor” recuperan y, con el correr de los años, acrecentan su brillo.

Aunque parezca increíble, maestros como Kubrick fueron nominados a un “peor director del año” y películas como “La Delgada Línea Roja” aún hoy dividen las aguas. La lista de genialidades que pasaron desapercibidas es larga y, probablemente, condenada a estar siempre incompleta. Por eso repasamos aquí apenas un puñado de films que, en su momento, nadie pareció entender y hoy sin duda vemos de otra manera.

PSICÓSIS, de Alfred Hitchcock
Parece mentira, pero lo cierto es que en su momento buena parte de la crítica reprobó la obra maestra de Hitchcock, considerándola "poco sutil" y "grotesca". El crítico del New York Times Bosley Crowther llegó a decir "No abunda la sutileza o el estilo familiar de Hitchcock que suele inclinarse hacia las escenografías coloridas y majestuosas, en este obvio film de bajo de presupuesto". Los años pusieron en su lugar a las voces disidentes e irónicamente luego se dijo que "Hitchcock jamás volvió a hacer un film de tamaña importancia". Esos críticos, claro, están olvidando que a "Psicósis" le siguió "Los Pájaros".

LA COSA, de John Carpenter
John Carpenter es todo un experto en desorientar a la críticar: después de "Halloween", su único film reconocido en el momento de estreno, toda su filmografía se basa en un sinfin de películas o bien incomprendidas o completamente adelantadas para la época. La remake (o mejor dicho, nueva adaptación del cuento "Who Goes There?" de John W. Campbell) supera con creces a la producción de Howard Hawks de 1951, y no sólo es uno de los mejores exponentes del género sci-fi/terror sino que además fue pionera en una vasta cantidad de efectos especiales.

PSICÓPATA AMERICANO, de Mery Harron
Un clásico menor de principios del 2000 que fue injustamente ignorado por buena parte del público y la crítica. Si bien no fracasó en la taquilla (costó 7 millones de dólares y recaudó 15 en Estados Unidos), no obtuvo el reconocimiento que le terminó llegando de manera tardía con el correr de los años. Probablemente hoy su corrosivo humor se entendería más, con un público global más acostumbrado al cinismo y el humor negro, pero nunca lo sabremos y la absurda secuela de 2002 no ayuda a despejar las dudas.

STARSHIP TROOPERS, de Paul Verhoeven
Pocos pudieron leer entre líneas y notar que "Starship Troopers" NO es una película imperialista, sino un ácido chiste de humor negro que defenestra el pensamiento belicoso del americano promedio. Paul Verhoven, ese holandés ultraviolento que ya había parodiado el extremo fascismo del american way of life con "Robocop", redobla la apuesta y, aún rodeado de extraterrestres, explota con suma crudeza las miserias de la guerra. Abundan amputaciones, mutilaciones, muertes y hechos aberrantes, embadurnados de un sentimiento de patriotismo extremo, que de tan delirante pega la vuelta y se vuelve paródico. Por suerte la taquilla internacional sí entendió el chiste, y "Starship Troopers" se salvó del fracaso.

EL RESPLANDOR, de Stanley Kubrick
Contrario a la imagen que tenemos de él hoy, Stanley Kubrick no siempre gozó de popularidad y reconocimiento, sino más bien todo lo contrario. Casi ninguna de sus películas fue aplaudida en su estreno, y al gran realizador de "Odisea al Espacio" y "Barry Lyndon" le costó siempre enamorar a la crítica a prima vista. Pero, como todos sabemos, esos amores por lo general igualmente no duran, y el verdadero sentimiento aparece con el tiempo y, sí es digno, perdura. Si bien eso le terminó sucediendo a prácticamente toda su carrera, hubo una película en particular que la tuvo un poco más difícil: "El Resplandor", ese clásico con Jack Nicholson que se convirtió en todo un ícono del género.

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