Pese a que la industria azucarera se encuentra en un momento de crecimiento, el grupo de capitales peruano "Gloria", dueño del ingenio San Isidro, cerró su sede en Campo Santo, a 50 km de la ciudad de Salta.

Luego de que la empresa presentara un procedimiento preventivo de crisis ante el Ministerio de Trabajo de Jorge Triaca, le informó a sus empleados a través de un comunicado en la puerta del establecimiento.

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“Somos 730 trabajadores, de los cuales hay activos 400, porque no estamos en período de zafra”, contó sobre el presente de la empresa, que con el comunicado en la puerta insta a “que los trabajadores dejen de asistir al centro de trabajo, cobrando el íntegro de las remuneraciones que les tocaría recibir si trabajaran normalmente”, aseguró Mariano Cuenca, secretario general de SOEASI, el sindicato de los trabajadores del ingenio San Isidro al diario Página/12.

Según el dirigente, no fueron notificados y los dueños se saltearon la instancia provincial. Además detalló que se trata de “una maniobra para abaratar costos, no quieren dejar pasar el momento” y “un método extorsivo”.

“El tipo de cambio favorece a la industria azucarera, se exporta a Estados Unidos, China y Europa y no paga derechos de exportación”, enfatizó Cuenca.

El ingenio produjo en 2017 45,5 toneladas de azúcar orgánica, que cotiza a 690 dólares. Eso equivale a 31 millones de dólares, o 597 millones de pesos, sumados a los 174 millones de pesos de ganancias por la venta de azúcar procesada.

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