Tras sufrir un primer intento de censura en abril, la obra “María feminista” fue finalmente removida permanentemente de la muestra “Para todes, tode”y ya ni siquiera es posible acceder a la habitación en que la obra era alojada.

Hace menos de un mes, había sido quitada de la sala central del Centro Cultural Haroldo Conti para quedar encerrada y olvidada en una de las oficinas del predio. Fuentes del Centro deslizaron a El Destape que la Virgen se encontraría guardada en la oficina del director

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El sábado 04 de mayo, una vez más, tuvo lugar la censura definitiva de la figura que trajo el rechazo de muchos grupos religiosos por la Secretaría de DD. HH. y Pluralismo Cultural, a cargo de Claudio Avruj. La pequeña escultura es la imagen de la virgen María con un pañuelo verde de la Campaña Nacional por el Derecho al Aborto Legal, Seguro y Gratuito. Los y las trabajadores y artistas, desde el momento de la presentación de la virgen hasta la actualidad, recibieron cientos de amenazas por parte de estos grupos.

El mensaje que confirmó la censura definitiva llegó a través de un pequeño comunicado interno entre los delegados y las delegadas del Conti y el director del establecimiento, Alex Kurland. El comunicado hacía referencia a las nuevas normas que cumplirían en este Centro Cultural de la Memoria, a partir del 4 de mayo. Ante cualquier persona que quisiera verla, el personal debe responder: “La Secretaría de Derechos Humanos y Pluralismo Cultural, en el marco de la medida cautelar del juez competente, decidió el retiro definitivo de la obra”.

Tanto ahora como en abril con la primera censura, ni el ministerio de Justicia ni la Secretaria de Avruj asumieron la decisión, que coarta la libertad de expresión y la Convención Interamericana de Derechos Humanos, y representa una evidente censura al arte en plena democracia.

Censurar un hecho artístico es reprimir ideas, creencias, expresiones. Es lesionar la cultura y la libertad creadora. Lxs trabajadorxs del Conti manifestamos nuestro apoyo a Coolpa, a la curadora Kekena Corvalán y a todo el colectivo de creadorxs que integran esta muestra hecha a pulmón, sin ningún apoyo económico institucional”, se manifestaron.

Un mes más tarde, los delegados repudiaron nuevamente el accionar de Avruj, que cuenta con el visto bueno del ministro Germán Garavano. Entre los pasillos del Centro Cultural se comenta que la censura proviene directamente de la propia vicepresidenta Gabriela Michetti, conocida por su ferviente oposición al aborto.

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