La líder de la Coalición Cívica-ARI, Elisa Carrió, volvió a pisar hoy la Casa Rosada y, aunque no se reunió con el presidente Mauricio Macri, respaldó el decreto que introduce cambios en las funciones de las Fuerzas Armadas y trasladó los reclamos que recibió de empresarios de PyMEs durante su reciente gira por el interior del país.

Según indicaron fuentes oficiales a NA, la ideóloga de Cambiemos arribó a Balcarce 50 poco antes del mediodía y mantuvo una serie de reuniones con tres integrantes del Gobierno. El primer en recibir a la diputada nacional fue el jefe de asesores y apoderado del PRO, José Torello, mientras que luego mantuvo un almuerzo con los secretarios de Coordinación Interministerial, Mario Quintana; y de Fortalecimiento Institucional, Fernando Sánchez.

En esas reuniones, Carrió se ocupó de dejar en claro su apoyo a los cambios introducidos por decreto en el rol de las Fuerzas Armadas, por entender son "una buena iniciativa para hacer frente al narcotráfico", indicaron fuentes oficiales a NA.

Pero, además, les dio detalles a los funcionarios sobre su reciente gira por el interior del país y les comentó algunos de los planteos y reclamos que le hicieron empresarios de PyMEs en las distintas provincias.

Concluida la comida en la Casa Rosada, la chaqueña abandonó el histórico edificio y, según indicaron fuentes del Gobierno, no hubo encuentro con el jefe de Estado: se fue rápidamente a visitar a un familiar que está internado.

En su última visita a Balcarce 50, en mayo pasado, la líder de la Coalición Cívica-ARI había buscado "transmitir tranquilidad a la población" en medio de la escalada del dolar y una serie de nuevos aumentos de tarifas. En aquella ocasión, la razón de la presencia de Carrió había sido saludar a Fernando Sánchez, uno de sus dirigentes más cercanos, y previamente había estado con el entonces ministro de Energía y Minería, Juan José Aranguren, para recibir en detalle el cronograma de aumentos de las boletas de electricidad y gas.