Comenzó marzo y formalmente se puede decir que arrancó el año. Inaugurados los distintos períodos legislativos en Buenos Aires y Nación, los próximos meses se vivirán con mucha intensidad de cara a las próximas elecciones, determinantes para el futuro del país. Y una de las principales discusiones durante la campaña será el futuro del trabajo. El exministro de Trabajo durante todo el kirchnerismo, Carlos Tomada, analizó en una entrevista con El Destape la crisis actual y aseguró que Cambiemos busca transformar la estructura de trabajo y que desde que inició la gestión "hubo una decisión de avanzar en el desmantelamiento de la industria argentina".

En 2018 se perdieron más de 190.000 puestos de trabajo registrados, una cifra que alerta por un número que sin dudas es mayor al no estar contemplados quienes se encuentran en la informalidad. En su discurso ante la Asamblea Legislativa, Mauricio Macri no solo negó esta realidad sino que tampoco realizó anuncios concretos para revertir el panorama. "Demostró cero sensibilidad con los que sufren día a día y sobreactuó firmeza y no le salió. Se notó su desesperación, su falta de respuestas", analizó.

Horas antes del discurso de Macri, Horacio Rodríguez Larreta brindó un informe sobre el estado de la gestión porteña. El presidente del bloque de Unidad Ciudadana encontró una similitud entre ambos discursos. "Tienen un punto central en común: la mentira. En este contexto de crisis resulta muy chocante que describan un país y una Ciudad que no existe", marcó. "Como ellos piensan que no hay otro camino, no tienen una salida para este triste presente. Piensan que hay que insistir con las medidas que ya fracasaron", advirtió.

- Si bien no se refirió al tema puntualmente, el Gobierno analiza impulsar una reforma laboral. ¿Cuál cree que será la reacción de los sindicatos si insisten con el proyecto?

A esta altura, la mayoría de los sectores el movimiento obrero no creo que permitan que se consoliden estas reformas. Este proyecto de 'transformación productiva' es resultado de una serie de desgajamientos y artículos que figuraban y fueron tachando. El origen era la reforma a la brasilera, que llevó a un desmoronamiento del trabajo en Brasil. Esa reforma ya ni la presentan en esos Power Point que arman y con el que piensan que van a convencer a la ciudadanía. Presentaciones en las que a veces se les escapa algún dibujo sobre la estructura social que conciben, en la que cinco CEO's sostienen a millones de argentinos.

- Pese a que no consiguió Cambiemos implementar una reforma general, logró acuerdos con algunos sectores que impusieron condiciones de flexibilización para los trabajadores.

La pelea por la defensa de los puestos de trabajo frente a un Gobierno que no tiene esa preocupación es difícil porque el dos-uno que te hacen entre Estado y empresario debilita la posición del trabajador. Por eso, es necesaria una autoridad laboral que intervenga poniendo equilibrio en esa relación. Por supuesto que hay arreglos espurios que deberían avergonzar a quienes los firman. Me quedo con la dirigencia sindical que está resistiendo y que también en esa lucha pierden los puestos de trabajo. Las empresas están haciendo ajuste porque saben que están empoderadas por el Gobierno. Macri desde que asumió bajó el discurso de que los derechos son un obstáculo, que los sindicatos son una mafia, donde los trabajadores son vagos, donde los jueces que fallan a favor del trabajador y junto a los abogados laboralistas también son una mafia. Que este gobierno, con los personajes que tiene en evidencia, caratule de mafioso al otro sector, la verdad que debería haber recibido una respuesta más dura.

- ¿Quiere decir que es necesaria una expresión mas fuerte de la CGT en la calle?

Sí y la va a haber porque desde abajo hay una bronca ciudadana acumulada y que forma parte de los factores de unidad. En los últimos tiempos así como antes me pedían que no deje sola a Cristina fuerza que vamos a volver, ahora el reclamo es por la unidad y cada vez es más fuerte. Ese Estado de ánimo también se refleja en el mundo del trabajo. Por un lado que se unan, pero también reclamando la defensa de los derechos poniendo un límite que impida que sigan rompiendo todo lo que se construyó.

- ¿Ve necesario un cambio en la cúpula de la CGT?

No sé. No podría decir si hay un marco de recambio. No lo veo fácil y en esta etapa aspiraría modestamente a que haya unidad en la acción y luego sí que haya un proceso de recambio, pero hoy es más importante que no haya divisiones y que no aparezcan elementos que puedan ocasionar una ruptura. Siempre parados en defensa de los trabajadores.

- ¿Qué se esconde detrás de estas políticas que produjeron una crisis aguda de la actividad económica?

Se propusieron modificar la relación entre capital y trabajo porque quieren que la variable se ajuste sean el salario, la jubilación y el empleo. En un año se perdieron más de 190.000 puestos de trabajo registrado y privado. En el medio hay una enorme cantidad de gente que perdió su trabajo y no aparece en los registros. Además, están intentando modificar definitivamente la estructura de trabajo en la argentina, algo tan grave como el endeudamiento que tenemos y el desastre que están haciendo con los recursos de la seguridad social. Por primera vez en la historia, el empleo industrial está por debajo dela categoría de servicios y eso pasa porque se desplomó el empleo industrial. Ellos sabían que lo iban a producir con sus políticas. No hubo errores ni excesos ni impericia. Hubo una decisión de avanzar en el desmantelamiento de la industria argentina con la consiguiente pérdida en el mejor empleo.

- ¿Esta crisis es una de las razones que explica la unidad que se está dando entre la oposición? Especialmente en provincias donde los gobernadores se mostraban lejos del kirchnerismo y ahora se acercaron a la figura de Cristina Kirchner.

Hay un conjunto de causas que explican esto. Por un lado, el deterioro de la situación económica, el fracaso del plan económico en términos del resultado para la gente es un elemento que abrió la posibilidad del diálogo. La experiencia de la unidad de la oposición y la gente movilizada en rechazo a las reformas laboral y previsional fue otro punto que demostró que se podía acumular poder cuando esos ámbitos confluían. Y también me parece que Cristina ha tomado decisiones muy claras que cuando dijo que estaba dispuesta a hacer lo necesario para lograr la unidad lo está llevando a cabo y es una activa actora en el escenario electoral por su vigencia, que se observa en las encuestas y en la calle. No digo que hayan venido al kirchnerimiso sino que hay una confluencia en que esto es importante. La oposición, ya sea con alianzas en el interior, fotos y gestos, está dando pasos y el oficialismo se está poniendo muy nervioso

- ¿Cree que se replicará a nivel nacional?

La construcción de la mayoría que necesitamos es un camino, no es una foto hoy y otra dentro de tres meses. Me parece que en el medio van a ir pasando muchas cosas. Es un momento político de gran intensidad y eso veremos qué producirá. Por supuesto que sería mejor tener candidato o candidata definida, pero es lo que nos toca.

- ¿Falta alguien en esa foto?

Gustar me gusta como está, pero ya dijimos 'unidad hasta que duela' y creo que tienen que entrar todos. Hay límites, hay autoexcluídos, con lo cual no sé si falta mucha más gente. Ha sido muy bueno este proceso de reencuentro y acumulación de dirigencias y diálogos con los gobiernos provinciales. El desafío que tenemos es la ampliación de las representaciones. Hay que dar cuenta de los nuevos colectivos, hay víctimas de estos procesos como el sector de pequeños empresarios, los movimientos sociales y el movimiento de mujeres. Hay que pensar en listas que contengan a estos sectores castigados. Y esto forma parte de la renovación, que no es solo generacional sino también a partir de nuevos actores que se incorporan a la vida política.