En plena temporada de verano, Mar del Plata vive un conflicto municipal. Desde hace 28 días trabajadores municipales interrumpen su trabajo. Se trata de una acción frente al silencio del Ejecutivo municipal por los reclamos salariales, en un contexto en donde el intendente de Cambiemos Carlos Arroyo ofreció un 7% de aumento con 47 de inflación.

La Feliz, hoy por hoy, no pasa uno de sus mejores momentos y esto se evidencia en cada rincón de la ciudad: tachos de basura repletos, cadáveres amontonados en el cementerio, falta de prestación de servicios de salud, demora en trámites administrativos importantes en estos días se han vuelto recurrentes, en la ciudad que espera todo el año el verano para recibir a turistas de todo el país.

En las peatonales el conflicto se traduce en la proliferación de manteros y vendedores ambulantes, la venta de comida en cualquier lugar de la vía pública. De la falta de orden en el tránsito, a los casi inexistentes controles nocturnos y de alcoholemia. El conflicto entre los trabajadores municipales y el Ejecutivo puso a la ciudad en jaque en plena temporada de verano.

La interrupción de los servicios empezó el 11 de diciembre, el motivo fue la falta de acuerdo salarial con los empleados. Desde esa fecha, solamente funcionan guardias mínimas en los servicios esenciales.

Frente a la falta de solución, el intendente Carlos Arroyo convocó hace una semana a las ONG a realizar, junto a funcionarios de su gabinete, una jornada de limpieza en las plazas y espacios públicos. Además, hizo un pedido: “Les pedimos por favor a todos los vecinos y quienes nos visitan que cuiden los espacios públicos que son en esta época un lugar de encuentro de las familias y sus hijos. Es importante que no ensuciemos y seamos cuidadosos con los desechos”, puntualizó.

Riesgos por la falta de controles de tránsito

Con el personal de Tránsito en retención de tareas, los controles de alcoholemia se redujeron a la mínima expresión. De hecho, el mismo Carlos Arroyo y funcionarios del gabinete salieron a hacer controles en las noches de Navidad y Año Nuevo. Fue un gesto simbólico que no alcanzó a disipar el riesgo que presenta la falta de controles en jornadas con mucho movimiento nocturno y con la llegada incesante de turistas a la ciudad.

Sin atención médica

El de Salud es uno de los sectores más afectados por la retención de tareas. Desde la Secretaría de Salud informaron que más de 15 mil marplatenses no pudieron vacunarse en los centros de salud durante el último mes del año pasado.

También se resintió la actividad en el CEMA (Centro de Especialidades Médicas Ambulatorias). No se pudieron hacer 400 mamografías y más de 1.000 estudios por imágenes.

Falta de habilitaciones

Sin trabajo administrativo muchos negocios que buscaban aprovechar la temporada no están habilitados y no pueden trabajar, por lo que manifestaron su molestia.