Después de que el Gobierno anunciara un fuerte aumento de tarifas para colectivos, trenes, subtes, luz, gas y agua en todo 2019, los ciudadanos se mostraron indignados y comenzaron a organizar su expresión de rechazo, que se canalizó mediante "cacerolazo" o "ruidazo" en todo el país.

La protesta comenzó a las 20 en distintos puntos nodales de la ciudad de Buenos Aires y otros puntos de la Argentina, contra los fuertes tarifazos y las políticas impulsadas por el macrismo.

Con cortes de calle y de los carriles del Metrobus de Juan B. Justo, en su intersección con Boyacá, los vecinos manifestaron su descontento con cacerola en mano.

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Desde Villa Urquiza, una manifestante comentó que la movilizó "el aumento de tarifas y la situación general del país, la destrucción del aparato productivo y el aumento indiscriminado de la deuda externa", como puntos centrales.

Además, otra de las presentes aseguró a C5N que se movilizó "por la destrucción del poder adquisitivo del salario". A ésto se sumó la afectación de "la vida de los sectores más vulnerables y, en lo sectores medios, el tema de las tarifas afecta la condición de vida".

En tanto, una de las manifestantes resaltó que "con los anuncios que se hicieron, va a haber una inflación muchísimo mayor y los sueldos seguramente no van a acompañar" ese alza.

En ese sentido, otra de las presentes advirtió que "ya no se pueden soportar los tarifazos, los sueldos no alcanzan para nada" y remarcó: "Para vivir como vivía antes, hoy tengo que tener tres trabajos".