Hace solo dos meses, el secretario de Energía Javier Iguacel sacaba pecho y decía que el país no necesitaría más al buque regasificador Exemplar, usado para inyectar a la red el gas licuado que Argentina importaba. Solo dos meses después, el funcionario está fuera de su cargo y el buque tendrá que volver.

En un caso que muestra la improvisación y el modo de comunicar del Gobierno, Iguacel había decidido dejar de contratar al Exemplar porque, aseguraba, gracias a la nueva política energética la Argentina ya no necesitaría importar gas licuado.

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"Esto es un gran paso hacia la Argentina que queremos", decía el ex funcionario sobre lo que calificó como "el barco de la desidia, el despilfarro y el abandono". "Años de vivir una irrealidad hasta que decidimos cambiar", escribió en su cuenta de Twitter.

Visto en perspectiva es increíble. Ahora, el Exemplar deberá volver al país porque si no, podría faltar gas en invierno.

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