La ministra de Seguridad, Patricia Bullrich, volvió a defender el accionar de Gendarmería al aclarar que si los efectivos hubieran detectado que el joven se estaba ahogando "lo hubieran ayudado". Además, sostuvo que el caso Maldonado fue "un punto de inflexión" para un "cambio de paradigma" en su cartera.

"Yo hablé con los gendarmes y ellos me contestaban de una manera tan distinta de como hablaban muchos sobre la desaparición forzada. Me decían que si hubieran tenido una persona detenida lo hubieran hecho constar en actas; si hubiera habido una persona golpeada la hubiéramos curado; si había una persona que se estaba por ahogar la hubiéramos tratado de ayudar. Es decir, eran unos gendarmes con una cabeza totalmente distinta a la de quienes querían presentarlos como asesinos", apuntó la ministra de Seguridad.

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Una vez más, Bullrich defendió el rol de la fuerza de seguridad y negó que la desaparición y posterior muerte de Santiago Maldonado, haya sido responsabilidad de Gendarmería que se encontraba en el lugar tras reprimir a la comunidad Mapuche.

Al participar de un almuerzo del Rotary Club, la funcionaria aseguró el caso Maldonado fue "difícil", pero que lo más duro que le tocó en su gestión fue la muerte de 43 gendarmes en un accidente en Salta a dos días de asumir en el cargo.

"En el caso Maldonado me dijeron que me estaba jugando la carrera política, pero acá lo importante es que se estaba poniendo en juego una institución que lucha contra el narcotráfico y que se juega la vida. Si entregamos una institución por una carrera política estamos en problemas", sentneció.