Vecinos e integrantes de la Asamblea de Villa Urquiza impidieron un desalojo por parte de la Policía de la Ciudad, de la Federal y Gendarmería cuando se presentaron por la madrugada sin ningún oficial de Justicia para desarticular y desalojar el espacio que funciona hace 17 años.

“Este nuevo intento de la Agencia de Administraciones de Bienes del Estado / Administración de Infraestructuras Ferroviarias SE y Cambiemos demuestra que no les importa negociar", manifestaron desde la Asamblea en su cuenta de Facebook y denunciaron que el Gobierno de la Ciudad quiere tomar los terrenos "para sus negocios inmobiliarios”.

El centro está afincado desde el 2001 en un lote que pertenece al Estado Nacional y que será subastado junto con otros lotes de la manzana para desarrollos inmobiliarios privados y de espacios públicos. En el último intento de desalojo se había acordado reubicar a la asamblea, en la que funciona una biblioteca popular, una videoteca, once talleres artísticos, un bachillerato popular y una consejería.

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Sin mediar diálogo, esta mañana policías y gendarmes sitiaron los alrededores del centro comunitario. “No hay ningún oficial de Justicia, no vimos nunca la orden de desalojo”, contaron los integrantes en un audio para convocar a vecinos y asambleístas a resistir la medida.

Además, detallaron que los primeros movimientos del operativo empezaron entre las 5 y las seis de la mañana, “por lo tanto es más ilegal que nunca porque se debe hacer en horario hábil, a partir de las ocho de la mañana”, subrayaron.

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Los asambleístas apuntaron directamente contra el gobierno porteño y AABE por el nuevo desalojo. “No está autorizado y es totalmente ilegal y responsabilizamos tanto al Gobierno de la Ciudad como a Ramon Lanus, director de la AABE/ADIFSE y el gobierno de Cambiemos por este nuevo ataque hacia los centros y espacios culturales históricos”, expresaron en las redes sociales al visibilizar su situación.

Allí calificaron también al operativo como “un nuevo ataque hacia los centros y espacios culturales históricos”, al tiempo que repudiaron el “acto despreciable” de Cambiemos, Macri y Larreta. “Basta de reprimir, desalojar y destruir ideas con sus negocios”, reclamaron.