Brasil comienza una nueva era que genera muchísima incertidumbre: el ex militar de ultraderecha Jair Bolsonaro asume la presidencia de la principal economía sudamericana. El líder del PSL llega al Palacio del Planalto con un discurso de odio contra las minorías y promete una alianza estratégica con los Estados Unidos de Donald Trump e Israel.

Bolsonaro ganó las elecciones ante el candidato del PT, Fernando Haddad, luego de que la Justicia brasileña impidiera que Lula Da Silva se presente para un nuevo mandato. El ex presidente de Brasil está preso desde hace 8 meses y el juez que lo condenó, Sergio Moro, será el nuevo ministro de Justicia.

El ex militar anunció recientemente que emitirá un decreto para garantizar que las personas sin antecedentes criminales tengan acceso a las armas de fuego. En la previa de su asunción, recibió la visita del premier israelí, Benjamin Netanyahu, en donde estrecharon lazos diplomáticos.

El dirigente que asumió cuestionando a mujeres y homosexuales recibirá a Mauricio Macri pero recién el 16 de enero. El mandatario argentino está en estos momentos de vacaciones en Villa La Angostura.

Su equipo económico está conformado por miembros de la Escuela de Chicago, por lo que se espera un fuerte ajuste fiscal y el impulso a medidas draconianas como la fallida reforma previsional que ni Michel Temer pudo aprobar.