Desde las 8 de la mañana, hora local y de Argentina, los colegios electorales de Brasil abrieron la votación de la segunda vuelta presidencial que definirá si el próximo gobernante es el neofascista Jair Bolsonaro o el continuador de Lula Da Silva, Fernando Haddad.

Millones de brasileños se volcaron a las urnas en las primeras horas de una votación que se extenderá hasta las 19 y que ya cerró en varias embajadas ubicadas en el exterior, donde más de 500 mil ciudadanos estaban habilitados a sufragar.

Bolsonaro emitió su voto cerca de las 9.15 en la Escuela Municipal de Rosa da Fonseca, la Villa Militar, al norte de Río de Janeiro, bajo un impresionante operativo policial montado para su arribo.

Antes, apenas abiertos los comicios, la ex presidenta Dilma Rousseff había emitido su voto en Belo Horizonte y asegurado que confía en una sorpresa de Haddad.

Una vez finalizada la elección se espera un rápido recuento de los votos, debido al uso del polémico sistema de votación electrónica, sobre el que ya se comprobó las altas posibilidades de manipular el conteo.

En la primera vuelta, el 7 de octubre, Bolsonaro, un excapitán del Ejército, obtuvo el 46% de los votos y Haddad, del Partido de los Trabajadores (PT), el 29%. El tercero colocado, el centroizquierdista Ciro Gomes, quedó con 12,5%. Dos encuestas divulgadas el sábado por la noche dan a Bolsonaro, de 63 años, de ocho a diez puntos de ventaja (54%-46% y 55%-45%).

Por su parte, el presidente de Brasil, Michel Temer, afirmó: "Vamos a comenzar la transición pronto, mañana (lunes), y haremos una transición muy tranquila, muy sosegada, ya está prácticamente organizada en relación a todos los sectores del gobierno, los temas de la transición"

"El equipo del (presidente) electo, cuando nos contacte, ya prácticamente recibirá todos los datos del actual gobierno, de lo que se ha hecho y de lo que aún hay que hacer", explicó el mandatario.

Temer dijo que la votación será tranquila este domingo, y que "la paz y la armonía absoluta" comienzan tras el acto electoral, "sea quien sea el elegido".

El proceso de transición para el nuevo gobierno tendrá una duración de dos meses, hasta la transmisión del poder el primero de enero de 2019.

En los últimos días, un escándalo sacudió a Bolsonaro luego de que Folha, uno de los medios más reconocidos del país, revelara que empresarios que lo apoyan financiaron una campaña de noticias falsas enviadas por Whatsapp contra Haddad, la cual será investigada por la Justicia.

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